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Dominicanos en Florida: Comunidad en crecimiento aportando al desarrollo económico

Miami
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La mayoría de los dominicanos que viven en la Florida se concentran en ciudades como Miami, Orlando, West Palm Beach y otros, aunque están diseminados por toda la geografía del Estado de la Florida que tiene unos 20,61 millones de habitantes

 Miami, Florida. – La amplia comunidad dominicana que reside en el Estado de la Florida ha experimentado un crecimiento a todo lo largo de la geografía del mismo, concentrándose la gran mayoría en ciudades como Miami y otras no menos pobladas, pero aportando con su fuerza laboral al desarrollo económico de uno de los más visitados Estados dentro de los Estados Unidos, preferidos por sus playas y clima subtropical.

Florida, con una población ascendente a más de 20 millones de habitantes, concentra una gran mayoría de dominicanos en Miami, pero en todo el Estado sumarían más de 200 mil dominicanos, muchos de los cuales están diseminados por ciudades como Orlando, Kissimmee, West Palm Beach, Naples, Miramar, Hollywood, Homestead y otras.

Se han constituido en un grupo hispano de importancia en relación a contribuciones en el ámbito económico, pero que muchos tienen cifradas sus esperanzas “puedan igualmente posicionarse en el ámbito político norteamericano”, lo que, hasta el momento, sigue siendo una debilidad frente a otros grupos de habla hispana.

Pero los dominicanos han logrado a través de los años establecerse con bases sólidas en lo referente a aportes al desarrollo económico de la Florida. Por ejemplo, de los más de 70 mil habitantes que viven en Miami, muchos se han destacado en varias profesiones y otros viven también de la denominada economía informal. Entre los profesionales nacidos en la República Dominicana, hay un gran porcentaje de santiagueros, nagüenses, ocoeños, sanjuaneros de Juan Herrera, banilejos, jarabacoeños y de otras provincias y por supuesto, miles de capitaleños de diferentes sectores del país, como son San Carlos, Ensanche La Fé, Mirador Norte, Esperilla, Gazcue, Simón Bolívar, Ensanche Naco, Piantini, entre otras zonas.

Ello bien podría ser un indicador que refleja que el fenómeno de la inmigración no solo se está dando en la clase baja en términos económicos, sino más bien, en todas las esferas sociales en el país caribeño, prefiriendo a Miami como su destino para vivir.

Profesionales de distintas áreas

En los últimos años la cifra de profesionales en el área de la salud, arquitectura, estética, comunicación social, administración de empresas, derecho, ha subido de manera considerable.

Muchos de estos profesionales han logrado insertarse en sus áreas de trabajo tras cumplir los requerimientos propios del Estado y convalidando sus títulos académicos, mientras que otros no han podido lograrlo, pero de igual manera están trabajando en proyectos ligados a su quehacer profesional.

Cabe señalar que en Condados como Broward y Miami-Dade, la cifra de profesionales que se dedica al ramo de la belleza y la estética, nacidos en la República Dominicana es enorme. Muchos de ellas y ellos, porque no solo son mujeres, también cientos de barberos de prestigio como Ramón Gómez, quien fue durante largos años barbero del ex presidente Leonel Fernández en Nueva York y que ahora viven y ejercen en estos condados.

Y qué decir de los miles de especialistas en belleza que llegaron desde Nueva York y hoy la cuentan con su propio negocio en la Florida. Se estima que del 70% de los negocios de salones de belleza en el Estado, un 45% es de dominicanos.

Al igual que otras nacionalidades, los dominicanos a través de los años y por medio a su esfuerzo laboral contribuyen con el crecimiento económico de los Estados Unidos y en este caso, con el Estado de la Florida, lo cual a ha sido en varias oportunidades destacado por el propio Gobernador Rick Scott.

Remesas

Para nadie es un secreto que el envío de remesas desde los Estados Unidos hacia la República Dominicana y cuyo mercado se vio afectado por la crisis económica, siendo el mercado inmobiliario uno de los cuales sufrieron daños severos en el año 2008, bajaron a su mínima expresión.

La Florida no fue la excepción en este caso. Empero, el mercado logró recuperarse y como todos sabemos, el envío de remesas sigue siendo un sostén importante en la economía dominicana, representando un 7.3% del PBI, conforme señala Deloitte.

“En el 2016 llegaron al país más de US$5,200 millones en remesas, a través de canales formales, equivalentes a un 7.3% del PIB.”

En el año pasado, en la República Dominicana “70 de cada 100 dólares que entran al país, provienen del envío de remesas”, lo que refleja la importancia de este renglón económico y según reseña esta empresa.

La entidad indica que “en el último año se recibieron más de 15 millones de transacciones de remesas en República Dominicana desde los Estados Unidos y unas 5.4 millones desde el resto del mundo.”

El envío desde la Florida es activo. Por ejemplo, la propietaria de un reconocido negocio ubicado en la Pembroke Pines, dijo a Primicias que “la mayoría de sus clientes son personas que semanas tras semanas envían a República Dominicana dinero a sus familias.”

Dijo que el monto oscila entre US$200.00 a US$500.00, dependiendo el caso, porque “esta suma puede variar de acuerdo a las necesidades de la familia, ya que se han dado casos en que un cliente busca enviar rápidamente una suma superior por alguna urgencia médica o para algún festejo especial.”

En fin, son muchos los factores que indican que la comunidad dominicana es una diáspora en crecimiento en los Estados Unidos y sobre todo en la Florida y que sus múltiples aportes son valiosos en diferentes campos.

En el ámbito político partidista en relación a la República Dominicana, siempre se mantiene conectada de algún modo, tanto así que “participa activamente en las campañas electorales para elección de candidatos y en las jornadas electorales para elección de presidentes y vicepresidente en el país caribeño.”

Sin lugar a dudas, el dominicano, orgulloso de su nacionalidad, aunque ha emigrado a la Florida, no ha dejado a un lado sus raíces y en los mejores momentos de celebración, así lo exterioriza, bailando cada semana a ritmo del mejor ritmo tropical conocido, como lo es el merengue y conservando sus costumbres y tradiciones, no solo en época de celebración de las Navidades, sino siempre que de fiesta se trate, sin dejar atrás, que es una etnia laboriosa, emprendedora y hospitalaria.