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Tue, Nov

Huele a división

Opinion
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El grito de Leonel Fernández de que no hay marcha atrás, significa el principio de la división del Partido de la Liberación Dominicana. La lucha será entre el ex-presidente y  la re-postulación o un elegido de dedo. Todo deja ver que tres grandes grupos políticos se van a presentar a las elecciones: Danilo o su candidato preferido, Leonel, y el Partido Revolucionario Moderno.

Las ambiciones grupales hacen difícil que pueda haber entendimientos entre los dos principales líderes del PLD. Se le puede dar largas al tema, pero a mediados del año venidero tiene que estar claro si habrá intento de reelección, o si se garantizan elecciones internas democráticas.

Donde un sector tiene todo el poder de los organismos direccionales, fijando solo posición y línea que sea de su interés,  queda el aplastamiento del contrincante. Es la realidad política. Donde se tiene mayoría de los cuadros direccionales se impone la línea y se desbroza el camino a seguir.

El obstáculo que tiene en el PLD una candidatura de Leonel, le obliga a tener que tensar la cuerda fuera. No es cuestión de deseos personales, ni de amistad, ni de compañerismo, la lucha partidista llega a un momento de definiciones, donde cada quien acepta reglas de juego o busca tienda aparte.

La lucha de tendencias ha llevado a la división de todos los partidos políticos dominicanos. Una marca indeleble es que esas divisiones,  han originado la perdida de las elecciones  a que han concurrido  esos políticos. No es una regla de oro, porque en la praxis las elecciones se tienen que ganar con los votos de la mayoría silente, la que no milita en un partido político determinado, sino que solo le interesa el tema el día de las votaciones.

Los votos hay que buscarlos entre los indiferentes de la política partidista, a esa gran mayoría amorfa que no tiene presente ni futuro, y es fiel seguidora de consignas que se lanzan por los medios de comunicación. En este empedrado camino más que nunca la mayoría silente va a decidir las elecciones.

Sera como siempre y como nunca,  una  guerra de consignas preparadas por publicistas en aire acondicionado, mientras  la gran masa  no auscultará su conciencia, ni buscara programas de gobierno, para decidirse por quien votar. Las  formulas tradicionales del clientelismo político, serán las que normen nuevamente los comicios  futuros.

La virtual división del PLD abre las perspectivas a una lucha de tres. Hay que dar tiempo al tiempo, para determinar quién podría sacar la cabeza y hasta un cuerpo el día de las votaciones.  ¿Qué puede evitar la división?: la no reelección de Danilo, y que Leonel recoja su consigna y de un marcha atrás. Al día de hoy, algo imposible. Huele a división. !Ay!, se me acabó la tinta