17
Sat, Nov

La Restauración, Logia Nuevo Mundo y Memoria Histórica

Opinion
Typography

«Yo, soy Yo y mis circunstancias», aplicable por igual para la Patria y las organizaciones más representativas de la misma, como la masonería, la cual ocupa nuestra atención en la Logia «El Nuevo Mundo» de Santiago.

Era 18-Marzo-1861, cuando el racista y traidor Presidente Pedro Santana, alegando peligro haitiano y, cumpliendo orden de la Corona española, emite «Decreto de Anexión» de la República a España y con ello su autodegradación de Presidente del país a Gobernador de Provincia.

Producida la ocupación de esta parte de la isla,   el régimen español, mediante una Ordenanza, prohibió las actividades masónicas en la jurisdicción nacional, además del cierre de locales o templos e iniciando las persecuciones contra los masones, al extremo que el Arzobispo Bienvenido Alonso pretendió que le entregaran los archivos de las logias, lo que fue rechazado.

Les fue imposible doblegar la firme convicción en los postulados masónicos y el espíritu de lucha; además los masones continuaron sus reuniones o tenidas, aunque clandestinas o secretas y, se integraron a la lucha por el rescate de la Soberanía mancillada.

Previo al inicio de la Guerra Restauradora de la República (1863-1865), Gregorio Luperón recibe Iniciación Masónica en la Logia «El Nuevo Mundo No. 5» de Santiago de los Caballeros, logrando con ello, entre otros patricios, los conocimientos de los principios masónicos, lo que incrementó el patriotismo de los mismos.

Sucede que, de la intensa y sangrienta Guerra de la Restauración, se considera su despertar el 16-Agosto-1863, cuando varios patriotas dominicanos cruzan al norte del país la frontera desde Haití, entre ellos el General Santiago Rodríguez y, en la Loma de Capote, proclaman el «Grito de Capotillo».

Ante dicha proclamación, se integran los pueblos del noroeste y se produce la primera conflagración, la «Batalla de Santiago», donde el 14-Septiembre los intrusos españoles salen despavoridos de la «Fortaleza San Luís de Santiago» y, se instala allí el primer Gobierno Restaurador, presidido por José  Antonio Salcedo  (Pepillo Salcedo).

Por su gran valor, conocimiento militar y, como táctico y estratega de guerra, el General Gregorio Luperón fue reconocido como Jefe Superior de Operaciones para el Este y el Sur del País.

En dicha condición inicia un recorrido patriótico, enfrentando en Santo Domingo al Ejército español, comandado por Santana, le derrota y confina en Guanuma, de Yamasá; prosigue batallas al Este del país, venciendo también a españoles y traidores.

Establecido entonces en la estratégica San Cristóbal, Luperón instruye sobre la formación de guerra de guerrillas, lo que produjo confusión y desgaste del ejército español en la región y la Ciudad Capital y, con ello la decisiva derrota de los invasores españoles, abril del 1865.

Ante la situación, el 1-Mayo-1865 la Reyna Isabel II de España, emite «Decreto de Retirada» o Anulación de la Anexión, pero es el 15 de julio cuando las tropas españolas abandonan la isla y, proclamada la Restauración de la República Dominicana.

Al ser «Restaurada la Soberanía Nacional» en 1865, la Logia El Nuevo Mundo, organización sin fines de lucro, es la primera en dejar la clandestinidad y, sus columnas abatidas resurgen con mayor fortaleza, entonces reinicia sus legales actividades masónicas, 27-Mayo-1865.

Por otro lado, ante la problemática provocada por los europeos como consecuencia de la señalada Anexión (1861-1865), ‘se perdieron’ varios documentos masónicos, entre ellos los contentivos de los fundadores de la Logia El Nuevo Mundo.

Ante la situación, con la «Reinstalación en Segunda Etapa», fue su primer Venerable Maestro Joaquín Silva (Venezolano), además de los re-instaladores Domingo A. Rodríguez, Juan Antonio Vila, Ricardo Curiel, Francisco Antonio de Luna, Pablo López, Pedro Nolasco de Peña, Domingo A. Curiel, José Herrera, Francisco Javier Angulo Guridi, Santiago Amarante, Alfredo Deetjen, Juan Valentín Curiel y, Ambrosio García.

De ahí que, una vez más inferimos, de que en los archivos de las logias dominicanas, especialmente de las centenarias o beneméritas, está plasmada gran parte de la memoria histórica de nuestra Patria y por ende, de la Masonería.

En este 2018, estamos en el 153 Aniversario de la Restauración de la República; 179 años del natalicio de la primera espada de la Restauración e insigne masón, Gregorio Luperón y, el 159 Aniversario de fructífera labor masónica, de la Benemérita y Respetable Logia «El Nuevo Mundo No. 5, Inc» al Oriente de Santiago de los Caballeros.