20
Thu, Sep

UNA EXCELENTE DEFINICION DEL PERIODISMO

Opinion
Typography

En estos días en que nuevamente ha resurgido el tema de los requisitos que requiere la profesión periodística entendida como un ejercicio profesional objetivo, creemos oportuno reproducir el contenido de la columna Ante Meridiano del Diario Libre, edición de hoy, bajo la firma de su director Adriano Miguel Tejada, que nos ofrece a nuestro juicio la mejor y más contundente definición.   Dice así:

“¿Objetivo, a favor de quien?  Esta fue la respuesta de un conocido periodista a alguien que le pidió fuera “objetivo” en medio de un proceso en el que todo el mundo tomaba partido.  Usaré el saber y la práctica de don Javier Darío Restrepo para explicar este dilema:

“Una característica del periodismo es su universalidad, es decir su permanente disposición a informar para todos, para ser creído por todos y su renuencia radical a ser identificado con grupos o partidos...  En esto se funda la obligatoriedad de la profesión, en que sirve a todos con los instrumentos de la inteligencia que son las palabras y la información. Cuando el periodista se pone al servicio de candidatos, partidos, gobiernos o religiones se auto-limita y se degrada.  Y en vez de hacer información, hace propaganda.  A la propaganda la caracteriza su visión limitada: solo ve las cualidades de un producto, de personajes, de un gobierno y eso es lo que comunica y es incapaz de ver y difundir las debilidades, errores y limitaciones de quien le paga.  Por eso la propaganda siempre está bordeando la indignidad de lo mercenario.

El periodismo tiene la elevada dignidad de su libertad y de no reconocer otro amo que su lector, y a través de el, a la sociedad.  Además del argumento de su dignidad, el periodista alega su compromiso con la verdad, que nunca está de un solo lado.

Esta es la explicación que tiene la insistencia en los códigos en la objetividad, en la tolerancia activa frente a las ideas distintas, el rechazo de los dogmatismos y de la adhesión de los medios o periodistas a facciones que limitan su universalidad.” 

Hasta aquí la columna que firma Adriano Miguel Tejada,  a la cual agregamos por nuestra parte  lo siguiente:

Más claro, llano y contundente no puede resultar el mensaje. La verdad tal como la percibimos sin manipulaciones interesadas; no servir de  bocina a unos ni a otros, ni  gobierno ni oposición; el valor de decir lo que se piensa;  expresión libre sin cortapisas, temor ni limitaciones de los criterios propios, y respeto y consideración por las opiniones ajenas contrarias a las nuestras; discusión a base de argumentos no con  insultos ni descalificaciones siempre recordando que ni a la mente más esclarecida del mundo le corresponde el monopolio de la razón, mucho menos a la propia.  Y punto.

This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.