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Mon, Sep

EL MUNDO QUE FINALIZO EN EL 2012 Y EL QUE COMENZO

Opinion
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El 21 de diciembre del año 2012, no significó el fin del mundo, sino de un ciclo de 5 mil 126 años, de los que interpretó y escribió la cultura maya, que era lo mismo que el conteo de los años según el sistema numérico utilizado por ellos.
Para nosotros comenzó un nuevo año el 1 de enero del año 2013, ellos comenzaron a contar a partir del 22 de diciembre del 2012, un ciclo nuevo, pero nada el fin del mundo como se quiso interpretar.
El mundo ha sobrevivido más de cuatro mil millones de años y su vida es infinita, pues no hay fecha para su fin, pero tampoco tiene sentido pensar en lo peor.
Igual ocurre con el calendario gregoriano que utilizamos en la actualidad, que, lo mismo que el de los mayas, está basado en ciclos, días, semanas, meses y años, que no necesariamente tienen que coincidir.
Para los mayas de acuerdo su calendario el mundo comenzó hace 5 mil 125 años, lo que nosotros interpretamos como 11 de agosto del año 3114 A.C. y tras el cumplimiento de todos sus ciclos su final fue el 21 de diciembre del año 2012.
Para otros entendidos, el 21 de diciembre del año 2012, comenzó la Era de Acuario, o del conocimiento, donde la humanidad dejó el oscurantismo, dominado por la fe.
Los avances científicos que experimentamos en la actualidad a todos los niveles, nos dicen que el mundo ya no es dominado por la fe religiosa sino por el saber.
Los mayas predijeron cambios importantes para la humanidad, que no se pueden ver como apocalípticos, sino como saltos importantes para los seres humanos.
Cuando hablamos de la Era de Acuario, lo que significa es que son tiempos para crecer en todos los sentidos, cultivar nuestro espíritu y quien no lo hagas, va a sucumbir, puesto que no se adapta a los nuevos designios.
En el mundo vemos conflictos por todas partes, como resultado de las ambiciones personales y los intereses económicos, así como por las crisis espirituales, pero no es que todo vaya a terminal.
Los seres humanos tenemos que adaptarnos a los cambios si queremos sobrevivir y los expertos en las conducta humana hacen énfasis en que hay que trabajar nuestro interior, buscar la superación de manera constante, porque la era así lo demanda.
Lo que nos espera es una tarea compleja y es adaptarnos a los cambios, pero de manera positiva, pues el mundo está dividido por los conflictos y los líderes mundiales deben tener una mente lúcida para enfrentar los retos y no llevar a la humanidad a una catástrofe innecesaria.
Hace 30 años, no nos imaginábamos que hoy tendríamos los avances de que disponemos y que convierten el mundo en una pequeña aldea y esos avances tecnológicos se utilizan para lo positivo y lo negativo.
Las grandes potencias usan hoy sus armamentos para atacar otros países sin tener que enviar sus tropas, pues los misiles viajan y actúan con mejor precisión, y la comunicación nos permite estar en todas partes a cualquier hora.
Las futuras guerras serán económicas, pues los intereses están en primer orden en una sociedad de consumo y el mundo está dividido en bloques para ver quien consume más.
Una gran parte de las enfermedades que sufre la humanidad son producto de laboratorios, donde científicos se empeñan en incubarlas, para que la industria farmacéutica tenga una venta segura, de esto no creo que alguien tenga duda.
Los mayas nos advirtieron el mundo que vendría a partir del 21 de diciembre del año 2012, y solo nosotros somos los responsables de llevarlos a buen término, comportándonos de manera civilizada.
Como humano estamos abocados a la hiperconectividad y a la globalización, dos megatendencias mundiales que están marcando y seguirán señalando el devenir del planeta en las décadas por venir y para predecir el futuro hay que tomar en cuenta el crecimiento constante de la población mundial y los avances tecnológicos.
“El mundo que viene” es una obra de Juan Martínez Barea, quien explica que las décadas que vienen serán las más apasionantes de la historia de la humanidad, y que nos esperan tres grandes oleadas tecnológicas, ellas son la biotecnología, la inteligencia artificial liga la robótica y la nanotecnología.
Así como los seres humanos llegamos al límite en la evolución física y que en lo adelante lo que evoluciona es nuestro cerebro, en la actualidad el mundo ya no evoluciona, sino que se revoluciona a una velocidad increíble.
El historiador Israelí Yuval Noah Harari, dice que el hombre se constituyó en la especie dominante del planeta gracias a la evolución cognitiva que le dio la capacidad del lenguaje y que no hay otro animal que pueda medirse con nosotros y no porque carezcan de alma y mente sino porque carecen de la imaginación necesaria.
Cita las tres revoluciones que marcaron el rumbo del homo sapiens, la revolución cognitiva de hace 70 mil años, la revolución agraria de hace 12 mil años que nos llevó de ser recolectores a ser los amos de la tierra y la revolución científica de hace cinco siglos y hoy estamos en la puerta de otra revolución, la tecnológica.
Expresa que el hombre del futuro tendrá la gran oportunidad de convertirse en un ser sin hambre, sin guerra y sin muerte, un salto evolutivo más notable que, el que se dio entre el hombre de Neandertal y el homo sapiens.
Según su visión, mientras la medicina del siglo XX aspiraba a curar los enfermos, la del siglo XXl, busca mejorar a los sanos y ese cambio reemplazará la medicina de masas por un darwinismo peligroso, pues mejorar a los sanos es un proyecto elitista, que rechaza la idea de un estándar universal para darle ventajas a unos sobre los demás.