Y está muy claro que la historia absolverá al comandante, por lo que hizo, porque buscaba sacar de su país a una clase gobernante que no representaba sus intereses, sino los intereses de otros.
Hoy por más enemigo que sea de Fidel Castro, nadie duda que hizo en su país lo que dijo que haría, una Revolución, no perfecta, porque la perfección no existe, pero sí lo que entendió mejor para los cubanos.
Fidel ha sido coherente siempre entre lo que predicó y lo que hizo y hoy cuando sabe que ya sus facultades no responden como debe ser, deja el Poder, para que las nuevas generaciones continúen dirigiendo su patria.
Claro que la historia lo absolverá, porque fue solidario con los países amigos, ha sido y lo seguirá el ejemplo un ejemplo para la dignidad de América Latina, pues cuando nadie nos hacía caso, ahí estaba la voz de Fidel, siempre solidaria.
Fidel no permitió que su principal enemigo, Estados Unidos, se diera el lujo de sacarlo del Poder, sino que lo deja cuando entiende que debía hacerlo, pero convencido que su pueblo sabrá hacerle frente a cualquier intento, que pretenda afectar su patria.
No se podrá escribir la historia del siglo XX y parte del XX1, sin la figura de Fidel Castro, el hombre que desafió durante 50 años a la más grande potencia mundial, Estados Unidos.
Cuando viene el derrumbe del bloque socialista, muchos pensaron que sería el final del sistema cubano, sin embargo, hay que admitir que Cuba se preparó para enfrentar los problemas que se producirían y ganó la batalla.
Los lideres mundiales han recibido esta noticia, unos elogiando y otros criticando, sin embargo, Fidel ha hecho su propia transición, sin la imposición de Estados Unidos y sin la presión de la comunidad Internacional.
Fidel es un sobreviviente a cientos de complots, patrocinados por Estados Unidos que buscaban sacarlos a la fuerza y hasta matarle, sin embargo, en todos salió vencedor.
Hemos visto las opiniones de los cubanos, tantos fuera de su país, como de quienes residen en Cuba, y todos reconocen el papel desempeñado por Fidel a lo largo de casi 50 años.
Los cubanos tienen su forma de gobierno, que de seguro no cambiará tan fácilmente, como creen algunos en Estados Unidos, porque como reiteró muchas veces el propio Fidel, la Revolución no depende de un solo hombre.
Ha dicho el presidente de Brasil, Luís Ignacio Lula da Silva, que el pueblo cubano decidirá su futuro, pues son ellos quienes saben cual es el mejor rumbo, luego de la salida de Fidel.
La historia lo juzgará y de seguro que saldrá vencedor, como salió vencedor del juicio a que fue sometido, y donde hizo su propia defensa, pronunciando la frase que da nombre e este escrito.







