El Presidente de la República, Leonel Fernández Reyna, como otros funcionarios de su gobierno, se han sentido ofendidos ante lo que consideran una campaña supuestamente infamante y de falta de respeto que atribuye a altos dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y a algunos productores de programas alineados en pro de la oposición, asunto externado en el prolongado discurso que pronunció en el acto de proclamación de su candidatura por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) el pasado domingo 27 de enero.
 Benito Montás Domínguez | |
Ahora bien, hay que preguntarse ¿Estaba bien persuadido el Presidente Fernández en justo raciocinio de lo que él estaba diciendo sobre el respeto a la majestad de un presidente de la República? Porque al asumir el reclamo parecería que el hoy presidente de la República olvidó el tiempo en el que, en la oposición era él candidato a la presidencia en el 2003, cuando con sorprendentes epítetos y adjetivos insultantes se refirió, en el Palacio de los Deportes del Centro Olímpico Juan Pablo duarte, el mismo escenario en el que estuvo el domingo 27 de enero, sobre el entonces presidente Hipólito Mejía, llegando a llamarlo "diabólico", "satánico", entre otros designios.
Se debería preguntar al presidente y candidato Leonel Fernández si referirse en esos términos en el 2003 a Hipólito Mejía, ocupante del solio presidencial de entonces, no era una falta de respeto a la majestad del presidente.
Pero, además, al presidente Fernández se le olvidó que en una entrevista internacional concedida al canal Univisión él se refirió despectivamente al entonces presidente Hipólito Mejía, tildándolo de ser "un analfabeto funcional". ¿Es Leonel, realmente, el mismo hombre que le faltó el respeto al presidente Hipólito Mejía, diciéndole que tenía "la cachaza y la cara dura de decirle a este país que quiere una reelección", el que hoy pide respeto para sí porque ahora es el presidente de la República? Obviamente, algo anda mal por el Palacio Nacional.
Es el mismo Leonel Fernández que pide respeto para él, pero mantiene un spot de campaña en el cual se presenta la foto caricaturizada de dos ex-presidentes de la República, Salvador Jorge Blanco, quien está postrado en su hogar enfermo, y en el que, además, se refieren a él como una curva "endemoniada", y de Hipólito Mejía lo citan como lo peor, mientras la población le reconoce que fue quien sembró el país de acueductos, caminos vecinales, canales de riego; inició lo que hoy llaman la salvación del sector agrícola con los invernaderos, comenzó el proyecto a favor de los pobres, que continúa el PLD, con la tarjeta solidaridad.
Y fue Hipólito Mejía el presidente que dio continuidad al Estado terminando la autovía del Este, comenzó y desarrolló el programa de cambiar pisos de tierra por pisos de cemento; además, terminó el puente Juan Bosh, asfaltó las calles de innumeras comunidades, olvidadas por todos los gobiernos, por todo lo cual recibió el apoyo masivo de los votantes en el 2002 al obtener el PRD 29 senadores de 32, y que solo la crisis generada por la quiebra de los bancos hizo que perdiera el apoyo en su intento por lograr su reelección.
Pero, con todo, uno lamenta tener que decir que es el mismo Presidente y Candidato a la reelección, Leonel Fernández, el que le falta el respecto a la majestad de su investidura. ¿Por qué?, pues, no fue él quien no dijo la verdad, ante la Nación y a través de diversos canales de televisión y directores de medios de comunicación, cuando hubo de referirse al préstamo de 130 millones de dólares de la empresa Sun Land y que alegó que no era deuda pública. Y, además, ante una pregunta sobre si el Fondo Monetario Internacional conocía de la negociación de ese préstamo y que si no violaba el tope del acuerdo con esa institución bancaria internacional, el presidente Fernández dijo que el fondo conocía de la negociación y que no había ningún problema. Sin embargo, solo semanas después el contrato tuvo que, supuestamente, ser rescindido al parecer a pedido del FMI, y los Bancos Internacionales, tenedores de los 19 pagarés del préstamo, han revelado que el Gobierno Dominicano los pagará.
Faltarle el respeto a la majestad de la Presidencia de la República es pensar que los dominicanos somos unos tontos o idiotas que nos chupamos el dedo gordo del pie derecho, decir, en un discurso de más de una hora, que el Presidente necesita cuatro años más para hacer lo que prometió hacer hace cuatro años atrás.
Es burlarse del pueblo, eso sí, decirle, con todo el dinero que se ha recaudado, más todo el que se ha tomado prestado y todo lo que se ha endeudado el Banco Central, pedir cuatro años más para concluir lo que en ocho años de ejercicio gubernamental el Presidente Leonel Fernández no ha hecho.
El presidente Fernández tiene que saber que el pueblo llano toma esas promesas como demagógicas, porque ya han sido repetidas por el candidato peledeista en dos competencias electorales anteriores, en 1996 y en 2004, lo que esta vez se convierte como en más chachara, más bla, bla, bla, y los jóvenes de los barrios a eso le llaman "cotorreo", como es decir cosas para engañar. Eso es, como dirían en el barrio a una jovencita a la que un muchacho intenta con promesas vacías enamorar, a lo que suelen exclamar: "No me des más cotorra"; a lo que hay que añadir que el pueblo dice yo no como con eso, quiero soluciones.
Así, también, en su discurso, lo que pareció ser un lapsus mental, el presidente Fernández dijo una gran verdad. Por decir "eh pa'fuera que van", su antiguo lema de campaña, pronunció el lema de campaña "pega'o" ahora por Miguel Vargas "de que se van, se van".
Y lo entendemos, candidato Fernández, hasta usted tiene la conciencia clara en eso.