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Aseguró que el país dispone de arroz suficiente para cubrir la demanda nacional debidos a las extraordinarias cosechas en los últimos dos años que ha posibilitado mantener una buena reserva estratégica, que constituye uno de los mayores inventarios del cereal que ha tenido el país.
Jiménez dijo que de acuerdo al último inventario, el país cuenta con una reserva de más de cinco millones 400 mil de quintales de arroz blanco, suficiente para atender el consumo de la población durante los próximos 6 meses. Observó que la población consume 800 mil quintales mensuales del cereal.
El funcionario dijo que de acuerdo a las estimaciones que se han hecho, la cosecha de este año superará en más de 500 mil quintales la del año pasado que fue de 10.2 millones
El titular de Agricultura destacó el esfuerzo de todos los actores que inciden en el sector para lograr un aumento en la producción y productividad arrocera, y que los productores obtengan rentabilidad en sus cosechas.
Destacó que las autoridades y los productores arroceros trabajaron en un plan para aumentar la producción que incluyó apoyo logístico de Agricultura y el otorgamiento de préstamos a tiempo de parte del Banco Agrícola.
Manifestó que las acciones ejecutadas por el sector agropecuario para lograr una buena cosecha de arroz se enmarca en la política trazada por el presidente Leonel Fernández para garantizar la seguridad alimentaria.
Informó que en los meses de enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre y noviembre se sembraron 2 millones 458 mil tareas, con una producción de 10.7 millones de quintales de arroz blanco.
Indicó que de acuerdo a un informe elaborado por el Departamento de Fomento Arrocero de la cartera del agro, la producción de arroz blanco en enero fue de 114 mil 935 quintales; en febrero 4 mil 799; en marzo 27 mil 245; en abril 581 mil 596 y en mayo 2 millones 296 mil 97.
Informó, asimismo, que en junio la producción fue de 2 millones 820 mil 788 quintales; en julio 788 mil 862; en agosto 549 mil 221; en septiembre 943 mil 535; en octubre 1 millón 747 mil 363, mientras que en noviembre fue de 1 millón 357 mil 863.
La producción arrocera de la República Dominicana está concentrada en once zonas, siendo la principal la del Nordeste, integrada por San Francisco de Macorís, Nagua y Sánchez donde se siembra más de un millón al año.
Les siguen las del Noroeste, conformada por Mao, Santiago Rodríguez, Dajabón y Montecristi donde se cultiva 579 mil; mientras que en la Norcentral que integran La Vega y Bonao cultivan 460 mil tareas y el resto de siembra en el Suroeste, Este y Norte del país.
La actividad arrocera genera en el país la mayor cantidad de empleo rural, al involucrar unas 250 mil personas de manera directa e indirecta. El consumo nacional arrocero se estima en 700 mil quintales mensual a razón de 25 mil quintales diarios.
EPOCAS DE SIEMBRAS
En el país existen dos épocas principales de siembra, una es la de primera etapa o primavera, que se realiza desde diciembre hasta abril; la otra es la segunda etapa o invierno, que abarca los meses de mayo, junio, julio y agosto.
En la segunda etapa los rendimientos se reducen entre un 20 y un 25 por ciento con relación a la primera etapa por efecto de los factores ambientales.
LA PIGNORACION
El secretario Jiménez destacó la importancia del programa de pignoración que ejecuta el Gobierno el busca garantizar la estabilidad y niveles aceptables de rentabilidad para los participantes en el sector arrocero mediante el incentivo y la regulación equitativa de la producción, el procesamiento, la comercialización y el consumo de arroz en la República Dominicana.
El programa es un mecanismo de compensación creado por el Gobierno en apoyo de los productores, que se activa en época de mayor producción de los rubros incorporados.
La pignoración es la marca de una mercancía en almacenes fiscales. El programa de pignoración abarca, además del arroz, otros rubros agropecuarios y por primera vez ha sido incluida la leche UHT, en apoyo a los ganaderos en época de mayor producción del alimento.
Mediante el mecanismo, el Estado Dominicano cubre a los productores y molineros participantes los intereses de los préstamos de pignoración, el costo de almacenaje y el costo del seguro del inventario pignorado.
El Estado ha pagado puntualmente todos los compromisos financieros asumidos y la pignoración ha sido clave para la estabilidad de precios y la rentabilidad, lo que ha generado un clima de confianza y armonía entr4e todos los sectores del programa.
Esta acción gubernamental propicia la estabilidad y el desarrollo sostenible de la producción arrocera, dada su importancia en la vida nacional debido, por una parte, a que es un producto vital en la dieta diaria de la población dominicana, y por otra, es una actividad agroindustrial de un valor significativo para la economía del país por sus aportes a la generación de empleos, al ahorro de divisas y al nivel de inversión en el campo.




