Una de las características más notables de la política nuestra lo constituye el clientelismo. Estos son buenos tiempos para visitar el mercado de las pulgas políticas para adquirir a buen precio dirigentes que quebrantan la fidelidad de su organización. Son los traidores, que como cualquier Judas, se venden por 30 monedas o por un nombramiento sin importarle el rango del cargo.
Esta práctica casi uniforme de algunos políticos, las utilizan en períodos reeleccionistas. Es un programa igualitario de comprar gentes para que abandonen rápidamente a sus partidos, que por lo regular, redunda en beneficio del gobierno de turno, aunque los programas y promesas electorales sean ambiguos y contradictorios. ¡Eso no les importa!, porque al final, cualquier ambigüedad o contradicción se resuelve con dinero en beneficio de quien se vende.
Desde Colón, pasando por la lucha contra la tiranía trujillista, en nuestro país la "traición política" es consuetudinaria. Comenzó con el fracaso la expedición del 14 de junio de 1959, producto de una "traición" (chivateo) de alguien del mismo grupo. Caído el dictador, Balaguer para su beneficio político, traiciono a la familia Trujillo, por lo que tuvieron que abandonar el país. Más adelante, fue derrocado por la oligarquía trujillista el profesor Juan Bosch. Este grupo de trujillistas resentidos, habían sido indultados con el borrón y cuentas nuevas. Bosch fue traicionado por las propias gentes que perdono.
Las traiciones comerciales entre militares y civiles con el negocio de las "Cantinas Militares" en el gobierno del Triunvirato, generó en la sublevación hacia las montañas del Movimiento 1J4 de junio. La guerrilla fracasó. Donald Red le prometió al Triunviro Tapia Espinal que le garantizaría la vida a Manolo Tavarez. pero Donald ordenó su fusilamiento.
Por esa traición, el Triunvirato se dividió, facilitando el contragolpe el 24 de abril de 1965, iniciándose un proceso para al reinstauración del gobierno del profesor Juan Bosch con la Constitución de 1963. La traición solicitó la intervención de las tropas yankis, fracasando la sonada de abril que facilitó en 1966 el retorno del doctor Joaquín Balaguer con Rafael Augusto Lora como Vicepresidente.
Por las ambiciones de poder, para las elecciones presidenciales de 1970, Balaguer quebró la lealtad hacia Augusto Lora, quien debió ser el candidato por el Partido Reformista (PR). Lora al sentirse traicionado abandonó el Palacio de la Presidencia sin retornar. Balaguer después de su primer mandato, logró reelegirse por dos periodos consecutivos, perdiendo las elecciones de 1978 del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) con Antonio Guzmán Fernández, quien al final de su mandato, sintiendo deslealtad de algunas personas de su entorno, decidió suicidarse. Con estos simples ejemplos, queda demostrado que la política nuestra se fundamenta en la deslealtad de los principios de cada organización.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) fue fundado para continuar con los principios de Juan Pablo Duarte, quien no escapó a la traición de algunos de sus compatriotas. Hoy el PLD ha traicionado los principios del bochismo. Pero las cosas no se quedan ahí.
El PRD se fundó en la Habana, Cuba en 1939 sobre la base del anti reeleccionismo como principio; base fundamental para combatir el gobierno de los 12 años de Balaguer. Sin embargo, ese principio fue traicionado por el ex presidente Hipólito Mejía, quien en "N" veces repitió hasta la saciedad que no intentaría una nueva repostulación. Hatuey acuso a Hipólito de traicionar a Peña Gómez quien murió siendo anti reeleccionista. ¡Todo sabemos lo sucedido!
Hoy, el doctor Leonel Fernandez en su afán de repostulación sobre la base del clientelismo político nacido de la corrupción y apadrinado por la partidocracia, traicionó los principios del bochismo y Danilo Medina. Para tales fines, visitó el mercado de pulgas políticas para adquirir piezas de museo descartadas a precio de vacas muertas. ¡Y lo logró! Aunque mercaderías es de mala calidad, pero para fines publicitario, provocan un efecto psicológico desmoralizante.
Leonel dijo en Santiago frente a los directivos de zonas francas que había instruido a Danilo Medina para buscarle una solución a sus problemas, pero que lo que hizo Danilo fue traicionarlo.
Ahora resulta, que ante una invitación hecha a Leonel Fernández al local de la "V República" de parte del ex Secretario de las Fuerzas Armadas, el historiador Soto Jiménez, el ex presidente Hipólito Mejía reaccionó diciendo que Soto es un traidor porque se le vendió al enemigo. Soto le respondió a través de una carta pública, donde dejaba claro que Hipólito fue un indiscreto, además disociador.
Como se ve, la traición requiere el poder del dinero para los políticos que imponen el modelo del engaño; sin embargo, es excluida por aquellos políticos que los principios ideológicos, de democracia social y honestidad política pesen demasiado.
La traición sistemática es devastadora para cualquier democracia sana. Con políticos al estilo Peña Gómez, usted nunca conocerá la "Traición Política"






