En el juego de dominó para atacar al de abajo se le colocaba ficha que no pueda matar. Queda obligado a jugar por otro lado o atacar la ficha de su frente. Los jugadores dicen que si quiere vencer al contrario, tiene que atacarlo por donde le haga daño; de ahí la famosa moraleja: "El que con caldo se agita, caldo con el hasta que muera".
La actividad política es un juego como otro cualquiera, se gana y se pierde, porque se juega frente a alguien o contra alguien. Es como la guerra donde combaten unos contra otros o como los negocios de compra y venta; pero para todo esto, se necesita de un equipo de trabajo con un plan previamente diseñado y planificado para su ejecución y control; es decir, se necesita de una estrategia basada fundamentalmente en el conocimiento de la ciencia política para poder enfrentar con éxito al oponente, enemigo o competidor.
"La estrategia viene a ser aquel término que, a partir de referentes propios de operaciones militares, se refiere al sistema, proyecto o habilidad para dirigir un asunto hasta conseguir el fin propuesto". Es sinónimo de táctica. (Iván Guevara Vásquez, Perú, 2004). Hoy la actividad política no cuenta con plataforma ideológica para un fin propuesto, por consiguiente, las confrontaciones no se basan en la dialéctica. Es la partidocracia con su clientelismo político como estrategia de combate, la que se impone. Tenemos que llegar a la conclusión, de que la faena política, es cuestión de resultado y no de promesa para crear expectativas. Ya el quehacer político no es para demagogos acostumbrados a mentir; piensan que los demás políticos son una pila de mentirosos.
Ante la ola de políticos corruptos, mentirosos, simuladores e hipócritas, la honestidad, la honradez, la humildad y la bondad, son necesarias cualidades que ha de tener todo el que aspira a ser gobernante, porque sólo así, puede comprometerse frente a su pueblo, con las posibles soluciones de los males que le afectan. El aspirante tiene que atacar repetida veces las fallas que el pueblo le señala al gobernante de turno, que es la persona a vencer.
Dijo Marx que el hombre es un ser cuya verdad no coincide con su realidad. En su discurso de toma de posesión ante el Congreso Nacional, el Presidente de la República, doctor Leonel Fernández Reyna, miró a su entorno para explayarse diciendo a su modo unas cuantas verdades que hoy, no coinciden con la realidad.
La realidad de hoy es que estamos frente a un gobierno con una voracidad fiscal desproporcionada sobre la base de impuestos excesivos; que no le importa lo que se va a ser desde el poder en beneficio del pueblo, lo que le importa es mantenerse en el poder. De ahí el afán de modificar la constitución para perpetuarse vía la reelección.
El candidato opositor debe de atacar al aspirante a la reelección por los puntos más débiles. Tiene que decirle de frente a su pueblo, que se compromete a: revisar las medidas impositivas para rebajar los impuestos que afectan directamente a la clase media y baja como: gasolina, la placa, el Itebis para rebajar la canasta familiar. Además comprometerse a marcharle con responsabilidad al negocio de la educación etc.
Enrostrarle al presidente los actos de corrupción de la actual administración, corrupción reconocida como oficial por el profesor Bido Medina y Miguel Cocco, Director General de Aduanas, ambos miembros del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
El gobierno cada vez que oye hablar de su mala gestión, se agita y se desespera, lo que provoca que algunos de sus funcionarios cometan errores al tratar de responder los ataques.
De ahí que el aspirante tiene que atacar y enfrentar directamente al candidato reeleccionista, invitándolo a debatir los problemas que están afectando al pueblo, así como aclarar la procedencia de los bienes que cada uno poseen.
Al serlo así, se demostraría la distorsión ética que existe entre el ejercicio de la política y la administración del presidente Leonel Fernández.
Como cada vez que a los señores del PLD se les imputa su mala administración y los hechos de corrupción cometidos en esta administración se agitan, entonces; "Caldo con ellos hasta mueran"







