Corrupción: (Del lat. corruptĭo, -ōnis). Acción y efecto de corromper. En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores. (Real A. E).
El perdón de las ofensas es un punto en el cual podemos examinar el progreso de la revelación divina en la historia humana. El ser humano no habría llegado jamás a la verdad en este punto si no hubiera mediado la enseñanza de Cristo. La ley del Talión ponía un límite a la sed de venganza: "Si alguno causa una lesión a su prójimo, se le hará lo mismo que hizo él: fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente..." (Moisés, Lev 24,19-20). "Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente" (Mt 5,38-39).
Tras la derrota de Napoleón, con el congreso de Viena comenzó a cambiar la mentalidad. Se institucionalizó el derecho de los pueblos a la paz y, por lo tanto, la obligación jurídica de no recurrir a hostilidades. Ese deber de no hacer ninguna retaliación no significaba que la razón, irrevocable a la legítima defensa, es con el desquite.
El concepto de retaliación supone la existencia de un hecho previo que opera como causa eficiente. En principio, no se sabe cómo responderán los agraviados ante las agresiones de que son objeto. Esta es la razón por la que algunos gobernantes anuncian cómo podrían actuar en determinadas circunstancias.
En el primer gobierno peledeista (1996-2000) en una circunstancia dada, al doctor Leonel Fernández Reyna, el hoy candidato presidencial por el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Amable Aristy Castro, lo había calificado como un cobarde ostensible, al indicar que "tenía que ponerse los pantalones" para que entonces, reformara la Constitución y buscara su reelección. Leonel terminó su mandato presidencial cuestionado por sus propios compañeros de partido.
Durante la pasada administración del ex presidente Hipólito Mejía y Domínguez, (2000-2004) el ingeniero eléctrico César Sánchez, había señalado que el doctor Leonel Fernández controlaba una cuenta de unos trescientos millones de pesos depositados en el quebrado Banco Intercontinental, S. A., BANINTER. Y otros señalaron que cobraba una suma por iguala jurídica en el mismo banco y, además, se elaboraron expedientes en su contra por corrupción. Todos recordamos el show que se montó frente al Palacio de Justicia, donde, finalmente, no se abrió juicio en su contra.
Para el período 2004-2008, Hipólito Mejía osó repostularse por nueva vez a la presidencia de la República. Por su estilo personal, fue repudiado por varios sectores, incluyendo los mismos que atacaron a Leonel para favorecerlo a él. Finalmente, la reelección fracasó. Leonel retornó al poder con una mayoría popular e Hipólito terminó el mandato con su "PPH" cuestionado y desacreditado por los casos de los invernaderos y el Plan Renove relativo al transporte público.
Como el desquite de Leonel está encuadrado sobre la base de la lucha contra la corrupción y, a propósito, cuenta con el apoyo del Cardenal, quiere aprovechar las circunstancias para vengarse, aplicando la retaliación contra aquellos que ayer fueron sus presuntos agresores, y hoy, no quisieron ser aliados a su proyecto de repostularse nuevamente. ¡Ejemplos, sobran!
En el caso del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), tenemos como prueba de la venganza, los casos de César Sánchez, quien fue sometido por el supuesto mal manejo de los fondos de los Bonos Soberanos. Pero fue descargado por no cometer los hechos. El grupo encabezado por el ex secretario de Agricultura, Eligio Jaques, sometido alegadamente por corrupción en el caso de los invernaderos, él como los demás acusados fueron descargados por no cometer los hechos.
Otro sometimiento fue el del ex procurador Víctor Céspedes, a quien sobre la base de un alegado pago indebido hecho a un Ayudante de la Procuraduría y los famosos indultos. También fue descargado por falta de prueba.
En cuanto al PRSC, como Amable Aristy Castro no quiso unirse al "Grupo Presidencial", disidentes encabezados por Carlos Morales Troncoso, la Junta Central Electoral (JCE) acusó a Amable de utilizar los recursos de la Liga Municipal Dominicana (LMD) para financiar su pre-campaña como candidato de su partido. Amable demostró que la acusación no tenía veracidad. La reacción entonces despojarlo los fondos que administraba de los ayuntamiento a través de la Liga, mediante un proyecto de ley del senador Francisco Domínguez Brito. Finalmente fue aprobado por ambas cámaras.
Ya que no existe una norma generalmente acepta para la venganza, por las acciones desarrollada hasta hoy por el gobierno con los ejemplos citados, más que la supuesta lucha contra la corrupción, lo que constituye es una retaliación política, en un momento en que Leonel necesita prácticamente debilitar todos los frentes opositores.
Como la incapacidad para tramar expedientes con fines vengativos a través de tribunales, no ha funcionado. Ahora dicen que la lucha contra la corrupción está fracasando. Y nosotros nos preguntamos: ¿Esos expedientes son por corrupción o por retaliación?







