Así las cosas, es claro que el más empeñado en consolidarse sea el gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que en una acción sin precedente en la historia política del país ha apelado a todos los recursos, en ocasiones hasta sin escrúpulos, para conservar y adueñarse del poder sin respetar principios de ninguna índole.
Los peledeistas con la petulancia, la violencia y la inseguridad ciudadana combinando con la ineficiencia han hecho quebrar negocios, golpear a grandes, medianos y pequeños productores, elevar el costo de la vida hasta niveles jamás vistos, produciendo el caos social y económico.
El gobierno ha entendido que en estas elecciones tiene que hacer todo lo que sea posible para conseguir una buena posición electoral en los comicios del 16 de mayo. Vemos a los dirigentes del PLD en plena faena electoral repartiendo canastas y regalando juguetes .
Lo que refleja en el panorama electoral que se avecina y es que los peledeistas, con todo y los recursos del estado, se aprestan a sufrir una aplastante derrota, no solo frente al Partido Revolucionario Social Demócrata (P.R.S.D), el del toro negro que liderea el carismático Lic. Hatuey Decamps Jiménez, colocado en un significativo proceso de crecimiento a medida que se acerca el conteo regresivo, y esto es porque los peledeistas les han pagado muy mal a este pueblo que ha tenido que soportar un progresivo deterioro en su de por si precaria calidad de vida, por lo que sus días, después de este 16 de mayo comienzan a estar contados por su frustratoria gestión administrativa y de seguridad ciudadana, donde la pobreza, la miseria y el desempleo son el pan de cada día.


