En el primer ataque, un suicida a bordo de una motocicleta cargada de explosivos se estrelló contra un minibús que transportaba de peregrinos chiitas que se dirigían a participar en una procesión, y mató a 12 de ellos.
La segunda bomba estalló poco después frente a la sala de emergencia del hospital al cual habían sido trasladado las víctimas de la primera explosión, con saldo de otros 13 muertos.
Ambos ataques, de la misma naturaleza, fueron ejecutados por suicidas y en ambos casos se utilizaron motocicletas, aseguró al canal de televisión privado Geo TV, el experto en explosivos Munir Ahmad Sheikh.
De acuerdo con el militar, en el segundo atentado el atacante se hizo estallar mientras estaba sentado en la motocicleta aparcada frente a la sala de emergencia del hospital.
De confirmarse el carácter sectario del atentado, sería el segundo ataque contra los chiitas en menos de dos meses, luego de que el 20 de diciembre pasado la explosión de una bomba en medio de una procesión dejó más de 40 muertos.
Los chiitas representan el 20 por ciento de los 170 millones de habitantes de Paquistán, donde la mayoría pertenece a la rama sunita del islam.
Por lo pronto, las autoridades las autoridades han pedido a los seguidores de esa rama del islam en Karachi que mantengan la calma.


