Plinio de Oleo es de esos militantes que ha dejado el pellejo en el terreno" luchando en los años difíciles por implantar el PRD, en su pueblo natal Elías Piña, la comunidad fronteriza tradicionalmente empobrecida y reprimida.
Plinio carga con una historia de dignidad y decoro en la lides partidista cuando ser del PRD se pagaba con la cárcel, el exilio o la vida, pasó por penalidades y aventuras durante el balaguerato sangriento de los 12 años, su ejercicio en el periodismo le permitió sobrevivir y regresar de Venezuela a dar la pelea en 1978, junto a Peña Gómez y Salvador Jorge Blanco.
Polémico y contrincante contra todo tipo de desviacionismo o traición, aspira a Senador de su provincia, opuesto radicalmente a que se repita el despojo de la fracasada "Alianza Rosada" que excluyó al PRD de senaduría para gratificar al adversario reformista Adriano Sánchez Roa, tránsfuga del PLD.
En la nueva coyuntura "se pretende hacer lo mismo" denuncia Plinio de Oleo, y pasa de inmediato a explicar "el compañero Miguel Vargas está animado de buena fe, no lo pongo en dudas pero cometería un grave error si acepta la propuesta de Henry Serrat para que se repita la "Alianza Rosada" en Elías Piña, llevando de candidata a Senador a la reformista Agne Berenice Contreras, eso sería una nueva burla a la militancia perredeista", y a seguidas se pregunta ¿para qué vale la pena sacrificarse por el PRD, para que al final de los premios y distinciones se lo conceden al que ha sido su enemigo".
Tratando de evitar que se repita "la traición del 2006, cuando se le entregó el poder al enemigo" Plinio lleva 6 meses en una "cruzada de asistencia social y organización en las bases del PRD, "he sacrificado millones de pesos ayudado por mi familia para ganar respaldo popular y mantener en alto la dignidad y el derecho que tenemos de participar en la convención del PRD y ganar la candidatura a senador".
"Siempre ha sido partidario de la unidad, entendiendo que es fundamental para mantener la armonía interna y ganar el poder. Pero los meritos de selección tiene que pertenecerle a los perredeistas, no a extraños o enemigos".
Plinio reflexiona y comenta "es una pena que el oportunismo derrota los principios, porque nunca llegaremos a entender que el mercado sustituya la política, y no lo puedo entender porque soy un discípulo de Peña Gómez, si voy al congreso pondré la diferencia combatiendo el endeudamiento externo que carcome la existencia de la República".
¿Se considera usted discriminado por el ingeniero Miguel Vargas? Pues se dice hizo un acuerdo con Víctor Gómez Casanova, de apoyarle a Berenice en Elías Piña?
Plinio D'óleo se lleva las manos a la cabeza como lamentándose de lo que va a decir: "Para el compañero Miguel tengo el más absoluto respeto pero probablemente el no entiende las particularidades del caso de Elías Piña, donde la "alianza Rosada" dejó un trauma muy negativo en el PRD, nos han herido nuestro orgullo al quitarnos lo que nos pertenece, y yo no deseo que el compañero Miguel cometa el mismo error que cometió el compañero Hipólito Mejia al imponernos al traidor de Sánchez Roa, quien inmediatamente llegó al Senado con el voto del PRD se entregó descaradamente a Leonel Fernández. Ese hecho traza una separación entre el PRD y los reformistas, ellos son enemigos del PRD y nosotros no queremos que nos pase lo mismo con una enemiga como Agne Berenice Contreras, ella fue la principal activista por la reelección de Leonel, hace apenas más de un año nos enfrentamos a ella contra la poderosa maquinaria de dinero y recurso del estado, nosotros defendiendo la candidatura del compañero Miguel, ellos comprando cedulas, nosotros vendiendo esperanzas ¿Y cómo es posible que ahora se nos diga que debemos aceptar la candidatura de la enemiga? A seguida Plinio previene "eso sería un rotundo fracaso, y eso es lo que queremos evitar con nuestra candidatura el compañero Miguel debe entender que es imposible conducir a la militancia perredeista a una nueva emboscada como la de Sánchez Roa, los perredeísta no votarán. Yo en cambio les devuelvo la confianza a un PRD digno por la unidad y la victoria" terminó diciendo Plinio de Oleo, en una entrevista en la redacción del periódico PRIMICIAS.





