A esto se agrega la propuesta del Secretario de Interior y Policía, Franklin Almeyda, de otorgarle legalidad a los indocumentados haitianos y de otra nacionalidad que tengan un espacio de tiempo residiendo en el país.
No creo que sea la República Dominicana, la que tenga que cargar con la responsabilidad de documentar a los haitianos, esa es una responsabilidad de sus autoridades.
Es verdad que la mayoría de esos ciudadanos haitianos que están en el país, no tienen ningún tipo de documentos porque llegan por la frontera de cualquier manera, pero no podemos nosotros darle legalidad, esa es una obligación de su país.
La señora Kerry Kennedy, y Sonia Pierre, lo que tienen que hacer es propiciar centros de documentación en Haití, para que cada haitiano que salga de su país, lo haga de manera correcta.
No se entiende porque la señora Kennedy, no acude a Haití para que vea cual es la situación de los haitianos en su país y no de los ilegales en la República Dominicana.
Es verdad que hay pobreza en los bateyes, pero esa pobreza afecta tanto a los haitianos como a los dominicanos, pues residen en las mismas condiciones.
Además debe saber la señora Kennedy, que este país tiene que disponer de recursos de toda índole para darle atención médica a los extranjeros que residen aquí, en su mayoría haitianos ilegales.
Las presiones que pueda hacer la señora Kennedy, no va a variar la situación, porque cada día son más los que cruzan la frontera para ganarse el sustento de ellos y su familia, realizando toda clase de trabajo.
Ella estima que en el país hay más de un millón de haitianos o dominicanos con ascendencia haitiana, pero tiene que admitir que es esa es una situación difícil para los dominicanos, igual que ocurre con Estados Unidos, con más de 12 millones de indocumentados.
Fuera oportuna que la señora Kennedy, decida defender los derechos de los inmigrantes ilegales en Estados Unidos, y no venir a la República Dominicana, a presionar para que se solucionen los problemas de los ilegales haitianos.
Esta situación la conoce muy bien la señora Sonia Pierre, pero ella insiste en que la responsabilidad de la situación la tiene el país, a pesar de que la Constitución haitiana es bien clara en torno a quien es no es haitiano.
Darle legalidad a todos esos haitianos, es aumentar la población dominicana en más de un millón, y ahora que discutimos una reforma Constitucional esto debe quedar bien claro, para que en los próximos años no estemos aceptando presión de organismos internacionales que defienden a los haitianos, y que quieren que sea el país que resuelva el problema.
No tengo nada contra los haitianos, lo que sí entiendo es que el país tiene que tener reglas claras en torno a este tema, porque cada día son más lo que viven en República Dominicana, en calidad de ilegal, y nuestras autoridades tienen el derecho de decidir quien vive aquí y en que condiciones.
Ninguna institución extranjera, ni gobierno tiene que presionar a la República, para que resuelva este problema, este problema debe resolverse en Haití, y los recursos de que dispone la Fundación de Kerry Kennedy, debe disponer de esos recursos para resolver ese problema, pero en Haití.


