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El caído, estaba en lista para que regresara a su hogar el próximo jueves, dijeron sus hermanas Jennifer y Diana quienes lo describieron como un hombre alegre y muy amigable con todos.
El soldado que había servido durante algunos años en los US Marines, deja a su esposa Rebecca y sus hijas Isabella, Kyle y Emily. Tenía 30 años de edad y se desempeñaba como director en el Departamento de Administración de Riesgo y Seguridad del Hospital Militar General Carterer situado en Morehead (Carolina del Norte).
El militar murió el lunes 29 de junio, un día antes de comenzar su regreso a Estados Unidos. Servía en la División de Multinacional de Bagdad. El domingo último se comunicó con madre para informarle que se dirigía a Bagdad y esa fue la última vez que alguien de la familia hizo contacto con él.
"El era un muchacho divertido, querido y de familia y era conocido por ser bromista", expresó la hermana del soldado. "Siempre hacía reír, siempre", agregó. Ella recibió la infausta noticia a través de un mensaje instantáneo en su correo electrónico enviado por la esposa del caído.



