Estamos en tiempos en que nuestra querida Abya Yala irrumpe en el
escenario internacional con nuevas luces, sueños y esperanzas, por eso,
es inaceptable y condenable el horrendo golpe militar y fascista hacia
nuestros hermanos hondureños, apunta una declaración divulgada aquí.
También exige el pronto establecimiento de la paz en la nación
centroamericana, el retorno de Zelaya, electo democráticamente, y la
verdad informativa sobre los acontecimientos referidos.
Asimismo demanda a los golpistas abandonar sus puestos por la vía
pacífica y evitar el derramamiento de sangre de las víctimas civiles.
Como grupo de inspiración cristiana, sancionamos la posición de la
Iglesia en este golpe y la exhortamos a que vuelva su vista y práctica
al evangelio de Jesús, subraya el documento.
Sabemos, concluye el texto, que nada ni nadie harán callar la voz de
los pueblos y aunque quieran silenciar las voces, las piedras hablarán.
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