Con un teléfono celular se filmó el hecho de sangre, y varios canales de televisión de la región y Santo Domingo, han difundido un video enviado por sus familiares donde los dos jóvenes aparecen esposados en el suelo y pidiendo clemencia.
¨No me mates, tengo 4 hijos que mantener ¨, gritó el miembro de la Marina de Guerra. Otro agente policial dijo: ¨ No esperes, dale tres tiros a ese desgraciado¨ ; se escuchan en la grabación.
Dos ejecuciones criminales, y ahora familiares y la población dan testimonios que esos jóvenes no eran delincuentes.
En Navarrete, Santiago, un joven fue herido, arrastrado por las calles y lanzado a un vehículo policial como un simple animal.
Murió desangrado en un hospital público de Santiago a pesar de la lucha de los médicos por salvarle la vida. Se afirma que este joven fue apresado en su casa, no participaba de movilizaciones, y su vida terminó por la brutalidad policial.
Decenas de casos se han estado originando en casi toda la geografía del Cibao Central, mientras, procuradores fiscales, gobernadores provinciales, legisladores, iglesias, empresarios, síndicos y regidores, no dicen ni esta boca es mía.
Movilizaciones sociales y comunitarias exigiendo carreteras y caminos vecinales, agua potable, el cese de los apagones eléctricos y seguridad ciudadana, están siendo enfrentadas con armas de guerra por agentes policiales en pueblos del Cibao Central.
¿Tienen esos agentes policiales "ordenes superiores" para cometer crímenes con gente indefensa?
¿Manos duras para enfrentar protestas civiles populares, y mucha suavidad con los puntos de negocios de drogas?
¡No al Salvajismo de agentes policiales en el Cibao Central!...


