Peor aún, los medios están plagados de insensatos e incapaces e ignorantes que, lógicamente, desconocen los deberes y derechos de un comunicador (locutor, periodista u orador) que tiene la responsabilidad de exponer criterios frente a un público que merece respeto.
Recorriendo las páginas del libro ETICA PROFESIONAL del distinguido catedrático, periodista y locutor José Silié Gatón encontré algo tan interesante como esto: ¨ Toda persona podrá, sin sujeción a censura previa, emitir libremente su pensamiento mediante palabras escritas o por cualquier otro medio de expresión gráfico u oral...¨
Podría afirmarse que muchos de los que se dedican al uso consuetudinario de los medios, se conforman con esa primera parte del enunciado legal que, evidentemente, se refiere al aspecto de los derechos que poseemos los comunicadores, pero obvian el punto de vista que nos obliga a cumplir los deberes.
Esa segunda parte dice: ¨ ... Cuando el pensamiento expresado sea atentatorio a la dignidad y a la moral de las personas, al orden público o las buenas costumbres de la sociedad, se impondrá las sanciones contempladas por las leyes¨.
En nuestro país la violación a esta ley ha sido constante y reiterativa. Hay seudo comunicadores que zahieren los más nobles sentimientos populares al distorsionar la memoria histórica de nuestros paradigmas. Se ufanan al destruir reputaciones y jamás cumplen con los postulados del buen comunicador.
Al concluir, sigamos auxiliados por la sapiencia del doctor Silié Gatón que invita al periodista, al locutor y al orador a ceñirse a los fundamentos de la ética y en ese sentido nos orienta al cumplimiento de estos diez deberes ineludibles en su carrera:
1. Decir siempre la verdad.
2. Usar un lenguaje decente y depurado.
3. Ser justo e imparcial.
4. Colocar el interés social por encima del particular.
5. Servir con diligencia y optimismo,
6. Conducirse honorablemente,
7. Trabajar cumplidamente por un periodismo serio y prestigioso.
8. Actuar independientemente, conforme a sus ideas de bien.
9.Ser sincero y responsable.
10. Mejorar su cultura leyendo buenas obras.
De un comunicador capaz, decente y activo se puede esperar los mejores servicios a la sociedad.



