Entre las propiedades entregadas formalmente a la Comisión figuran Aster Comunicaciones, Red Nacional de Noticias (canal 27); Telecentro (canal 13), Ringo Recórds; RCC Recórds, Belleza Dominicana, Deportes en la Cumbre, Reliance Watchman; dos aeronaves, inmuebles, más de 20 emisoras radiales y algunos vehículos de lujo.
Luego de recibir los documentos relacionados con la propiedad de esas empresas, el presidente de la Comisión Liquidadora, Luis Manuel Piña, dijo que se realizarían las estimaciones y los inventarios correspondientes para determinar el valor real de los bienes y proceder a la subasta pública, como manda la ley.
Por su parte, el periodista y abogado Ricardo Rojas León, asistente del gobernador del Banco Central y persona influyente en la Comisión, dijo que gran parte de las empresas entregadas por la Oficina de Bienes Incautados, tienen graves problemas financieros y deudas cuantiosas, fruto de sentencias laborales.
Según el funcionario, por el momento resulta difícil establecer el valor de los bienes recibidos, por la gran devaluación que ha afectado a esas empresas y por el monto de sus deudas.
"Lo que se ha recibido no son activos netos o limpios, son activos con problemas, compañías que cuando vienes a ver, no valen nada", habría declarado a la prensa Rojas León.
En un país donde abundan los "vivos", no cabe la menor duda de que en estos momentos hay mucha gente frotándose las manos, en espera de obtener algunas de esas empresas a precio de "vaca muerta", sin pasar por el rigor de la subasta pública.
Es probable que las declaraciones de Rojas León hayan estimulado el "tigueraje" de muchos, tanto en la fauna política como en la empresarial, y que pretendan quedarse con las empresas de Banínter mediante métodos no santos.
El pueblo dominicano ha pagado miles de millones de pesos por la quiebra fraudulenta del Banínter. Ni hablar del impacto negativo que ese fraude provocó en la calidad de vida de la población, lo cual se reflejó en la caída del valor de la moneda nacional y su consecuente efecto sobre los precios de todos los bienes y servicios.
Por años, los dominicanos hemos visto mermadas las partidas destinadas a satisfacer las principales necesidades de nuestro pueblo, tales como educación y salud, porque una parte importante del presupuesto ha sido destinado a cubrir el hoyo financiero provocado por las quiebras bancarias fraudulentas.
Ahora, que tenemos la posibilidad de recuperar una parte, aunque poco significativa, de lo perdido, no podemos permitir que el gobierno haga una especie de piñata con los bienes incautados.
Los hechos nos demuestran que tanto Hipólito Mejía como Fernández han sido poco escrupulosos en el uso de los activos de Banínter. Recordemos que ambos han sacado provecho de los medios de comunicación incautados, los cuales han sido utilizados sin ningún pudor en las campañas políticas.
Hipólito Mejía utilizó los medios de comunicación incautados para apoyar su fallido esfuerzo reeleccionista, mientras que Fernández también los utilizó, en su caso, con mejor fortuna.
Todavía en estos momentos, hay varios comunicadores afines al gobierno peledeísta que disfrutan en forma privilegiada de algunos de los medios del quebrado Banínter.
Ante ese comportamiento, es necesario que la sociedad dominicana se mantenga vigilante, para evitar que los bienes traspasados recientemente a la Comisión Liquidadora de Banínter sean distribuidos como botín político.
Recordemos que los comicios para elegir a los miembros del Congreso y a las autoridades municipales se realizarán en mayo del próximo año, y que de seguro aparecerán quienes sugieran al Presidente Fernández poner en manos de algunos de sus seguidores los medios incautados sin someterse a ningún procedimiento ortodoxo.
También debemos recordar que a Fernández no hay que hacer mucho esfuerzo para convencerlo, dado el pragmatismo y el utilitarismo con que se ha manejado en un caso tan delicado como la conformación de la Cámara de Cuentas, a cuyos miembros nombró para pagar favores políticos.
Los dominicanos todos, que somos los propietarios de los bienes incautados de Banínter, debemos evitar que los inescrupulosos y oportunistas que se frotan las manos en espera de recibir esos bienes a precios vil se salgan con las suyas.
Hasta el momento, las autoridades monetarias y financieras han dado muestras de apego a la ley en el manejo del caso Banínter. Ojalá puedan mantener su postura digna y con ella evitar que el proceso de realización de los activos de Banínter se convierta en otro fraude más.


