Desgraciadamente muchos de los que anhelaban ser invitados lo fueron, y pagaron su osadia con la liquidación de sus posibilidades de seguir siendo considerados lideres políticos aun a lo interno de sus propios partidos, porque se arrastraron y vendieron sus ideas y sus plumas, y dejaron de ser antis para convertir se en defensores de apetencias políticas que solamente pudieron haber tenido cabida en los cerebros más pobremente amueblados de un partido que dejó de ser la esperanza de muchos para pasar a ser la verguenza de quienes le dieron sus mejores años y sus mejores ideas, para nada, para terminar en los brazos de quienes llegaron cuando ya todo estaba hecho y asaltaron la buena fé de un hombre funda-mentalmente bueno, creido y honorable que en sus penosos últimos tiempos fué victima del engaño y la mentira de quienes tenian la obligación de respetarlo.
Ahora pareciera que ese lider desde la tumba nos grita que no acudamos sin pelear a la muerte del partido de la esperanza nacional en manos de los mismos fariseos que engañaron al país, y al partido y ahora quieren matar la esperanza.







