María Antonieta de Bonilla, presidenta del Banco de Guatemala
(BANGUAT), informó que la proyección para el próximo año es de 3,4 por
ciento, menor que la estimada en septiembre, cuando se ubicó en 4,2.
Las presiones inflacionarias por la volatilidad de los precios, la
desaceleración del comercio y del flujo de dinero enviado por los
emigrantes y el endurecimiento del crédito, son las razones del BANGUAT
para prever un menor crecimiento.
"El país no es ajeno a la crisis económica mundial", dijo de Bonilla, y
explicó que los datos aún no son oficiales y pueden ser validados con
un estudio más profundo a fines de mes.
Estimó que por cada punto porcentual que disminuya el Producto Interno
Bruto de Estados Unidos, en Guatemala bajaría en 0,59, con un impacto
en varios sectores.
Para Hugo Maúl, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales,
por lo menos dos años podría demorar la crisis, cuyas consecuencias
reales â€"dijo- aún están por venir.
Un informe del Consejo Centroamericano de Procuradores de los Derechos
Humanos presentado esta semana aquí indica que para el próximo año el
20 por ciento de los guatemaltecos ubicados en la clase media podrían
pasar a engrosar las filas de la pobreza.
Wilson Romero, coordinador del estudio, explicó que -de acuerdo a la
coyuntura internacional- los países con más de 50 por ciento de la
población en la pobreza están en riesgo de incrementar esos niveles.
Con el fin de mitigar los impactos de la actual situación mundial, el
gobierno prepara un Plan de Estímulo Económico que contempla elevar el
gasto público, invertir en proyectos de vivienda y producción de
alimentos y reactivar el crédito.







