En reunión con el presidente estadounidense, George W.Bush, los
ministros de Finanzas de esa agrupación y los líderes del Fondo
Monetario Internacional y el Banco Mundial, reconocieron la necesidad
de una acción global en ese sentido.
Acompañado por esos funcionarios en la Casa Blanca, Bush admitió este
sábado que Estados Unidos tiene una responsabilidad especial en la
solución de la crisis.
Esta se originó en ese país, en gran medida por las políticas erróneas de su gobierno.
La víspera los representantes de Estados Unidos, Alemania, Japón,
Canadá, Francia, Gran Bretaña e Italia se comprometieron a tomar
medidas para descongelar los mercados crediticios y asegurar que los
bancos recauden capital.
En esa cita en Washington los representantes de esos países
coincidieron en que la actual situación requiere una acción urgente y
coordinada.
Al respecto el ministro italiano de Economía, Giulio Tremonti, dijo hoy
que el G7 no basta en el marco de la crisis financiera internacional.
Aseguró que es necesario sentar a todos en una mesa y discutir todos juntos alargándolo lo más posible.
Mientras se realizaba el encuentro este viernes, los mercados
accionarios mundiales experimentaban nuevamente grandes caídas en sus
índices arrastrados por Wall Street, y cerraban una semana muy negativa
de operaciones.
Para la Bolsa de Nueva York ese fue uno de sus peores períodos de su
historia, pues su indicador más importante, el Dow Jones de
Industriales, terminó por debajo de los ocho mil puntos, cuando apenas
un año atrás remontaba los 14 mil.







