Las protestas fueron realizadas por "bicicleteros" y motociclistas que
se dedican al contrabando de alimentos y combustible de Venezuela a
Colombia, para aprovechar la diferencia de precios de los productos.
Los disturbios se registraron miércoles y jueves en el lado colombiano
del puente internacional General Francisco de Paula Santander, entre el
municipio venezolano de Ureña y el Norte de Santander.
El comandante del destacamento de Fronteras 11, teniente coronel
Héctor Hernández, dijo que fueron retenidas 15 bicicletas cargadas con
depósitos de combustible de contrabando, seis vehículos con tanques
adaptados y 17 motocicletas.
Hernández admitió que la situación presentada en la frontera es
socialmente delicada, porque para algunas personas el contrabando se
convirtió en un modo de vida y no lo ven como delito.
Sin embargo, dijo al diario regional La Nación que se trata de un hecho
punible y la Guardia Nacional no puede cerrar los ojos ante el paso
ilegal de mercancía.
Al mismo tiempo aseguró que serán bienvenidos los colombianos con
propósito de trabajar. Las acciones â€"dijo- están dirigidas
exclusivamente a combatir el contrabando de combustibles y de la cesta
básica.
Empresarios venezolanos también expresaron su apoyo a las operaciones
de la Guardia Nacional y la condena a los actos vandálicos que el
presidente de la Federación de Cámaras en Táchira, José Rozo, alertó
atentan contra el intercambio comercial.
Asimismo Rozo llamó a la reflexión a comerciantes que promueven o patrocinan actividades irregulares.







