El fallo, al menos la parte que se conoce, no enumera los descargos del
esposo descontento contra su cónyuge, cuyas generales fueron mantenidas
en el anonimato.
Los progenitores de la esposa despreciada interpusieron una querella
ante la justicia por maltratos sicológicos contra su hija, encontrados
con validez por la corte de justicia.
José Velásquez, el marido descontento por no haber sido él quien
desflorara a su ex amada, cumplirá la sentencia en la cárcel de Najayo,
notoria por su superpoblación.
Ni el juicio, ni las investigaciones pertinentes han conseguido develar
el misterio del por qué el acusado demoró 15 días en tomar su decisión.







