En República Dominicana hay que enfrentar la especulación y las alzas de precios que no se corresponden con el escenario económico.
Si disminuyeron el precio del saco de Harina, hay que disminuir los precios del pan.
Si el petróleo ha bajado considerablemente, hay que disminuir con transparencia los precios de los combustibles.
Sobre el petróleo, hay que decirle a la familia dominicana a como nos vende Venezuela el petróleo crudo y la canasta de los diferentes combustibles.
Si otros productos bajan en el mercado internacional, hay que bajar los precios locales.
Me preocupa las alzas sin ninguna explicación en los huevos, arroz, cebolla, pollo y otros rubros de gran consumo.
Me preocupa que los transportistas hagan lo que desean en materia de aumentos en los pasajes y en el trasnporte de carga, cuando tienen privilegios que perjudican a otros sectores de la economía.
Está bueno de relajo con los precios de los bienes y servicios.
Las alzas en los precios escandalizan consumidores
Los precios de los alimentos están subiendo y alarman los consumidores.
La situación genera protestas porque mientras baja el precio del petróleo y el dólar están estables, es una contradicción que se persista en subir precios de los alimentos y el transporte.
Si Industria y Comercio se interesó en los precios del cemento, hay que investigar los costos de producción de los alimentos y del transporte.
El pueblo no puede permitir que unos pocos se lucren con el sudor ajeno.







