Los daños a caminos vecinales, carreteras, pequeños puentes en comunidades campesinas, a humildes casas de gente pobre y la destrucción masiva de sembradíos agrícolas han causado costosos daños económicos a los principales pueblos cibaeños.
La línea Noroeste, bajo yuna, San Francisco de Macorís, La Vega, provincia Espaillat, Puerto Plata, Nagua y barrios y campos pobres de Santiago han incrementado la pobreza.
Se clama por el auxilio de las autoridades del gobierno del Presidente Leonel Fernández. Asimismo, familias muy pobres, en estado de angustia claman para que los saquen de los sitios vulnerables de ríos y cañadas.
Y que cualquier aguacero origina inundaciones de ríos, arroyos y cañadas y golpean a familias establecidas en lugares vulnerables.
Los alimentos suben de precios en los mercados y los comercios, lo que está originando desesperación y angustia en sectores marginados.
El cambio convierte a esta Región Cibaeña en una zona de la cual crece de una manera acelerada.







