Así lo dieron a conocer sus líderes, quienes habían aceptado en
principio la propuesta del ejecutivo provincial, consistente en un alza
del 17 por ciento en el salario bruto y de 107 pesos (unos 35 dólares)
al básico, retroactivo desde agosto.
Empero, en los congresos de la Federación de Educadores Bonaerenses y
del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires los
delegados desestimaron estos números y reiteraron el reclamo del Frente
Gremial, consistente en un incremento entre el 15 y el 25 por ciento
del salario básico y reivindicaciones legales.
Con el paro del miércoles habrá dos días consecutivos sin clases, pues el jueves 11 es feriado por el Día del Maestro.
El gobierno de la mayor y más poblada provincia del país anunció
sanciones para los maestros que no acudan a trabajar, en primer lugar
el descuento de ese día, lo cual siempre es rechazado por los gremios
porque viola el derecho de huelga protegido por ley.
Al anunciar la medida, el director general de Cultura y Educación
provincial, Mario Oporto, se declaró hoy perplejo y asombrado por el
rechazo sindical y acotó que es imposible negociar con este sector, al
cual calificó de intransigente y anárquico.







