Jiménez dispuso tomar todas las medidas que sean necesarias para socorrer a los productores que resultaron afectados por el paso por el territorio nacional del fenómeno atmosférico, que está ocasionando fuertes precipitaciones en gran parte del país.
Desde que se anunció el inminente paso por el país del fenómeno atmosférico el secretario Jiménez reactivó el Comité Agropecuario de Prevención de Huracanes y Mitigación de Desastres y reforzó las medidas preventivas para proteger la agropecuaria ante los efectos del activo fenómeno atmosférico.
El titular de la cartera del agro dijo que las medidas van encaminadas a proteger infraestructuras y sembradíos, por lo que dispuso que las ocho direcciones regionales estén en alerta a la evolución del huracán y atentas a los informes que emitan las autoridades de Meteorología.
Informó que instruyó a los directores regionales, en especial los de la zona sur, para que pongan los equipos y maquinarias de la institución a disposición del Comité de Operaciones de Emergencias, en caso de alguna eventualidad.
Asimismo, establecer lugares estratégicos para la concentración de equipos, para que se pueda actuar de inmediato en las zonas productoras más vulnerables a inundaciones, informó Jiménez.
RECOMENDACIONES
Agricultura, desde que se inició la temporada ciclónica, recomendó a los productores agropecuarios establecer una serie de medidas preventivas como mantener limpios los sistemas de drenajes de las fincas para evitar la acumulación de aguas que puedan afectar los cultivos.
Indicó que estas acciones son necesarias, no solo por el paso del actual fenómeno, sino también en toda la temporada ciclónica, que se inició el pasado primero de junio y finalizará el 30 de noviembre, la cual fue definida como muy activa por los servicios meteorológicos.
También, recomendó realizar podas necesarias de árboles que por el movimiento o caída puedan dañar infraestructuras agropecuarias y lesionar animales, así como instalaciones eléctricas.
Igual medidas deben tomarse con los árboles a orillas de caminos de penetración a zonas productoras que pudieran ser derribados y obstruir el tránsito.
Retirar materiales de construcción, tierras y desechos acumulados que obstruyan cunetas, alcantarillas, badenes y puentes que puedan ser barridos por las inundaciones e incomunicar a los residentes en diversas zonas productivas.
Además, guardar en lugares seguros los insumos, como agroquímicos, que las inundaciones puedan esparcir y contaminar cultivos, mantener el ganado en zona segura, revisar que los animales no duerman en lugares que puedan ser afectados por crecidas repentinas de ríos y arroyos o debajo de postes del tendido eléctrico.
Asimismo, revisar granjas y establos que estén en zonas vulnerables y ubicar lugares más seguros para en caso que se tenga que hacer una concentración rápida de los animales (ganado vacuno, porcino, equino, ovino y aves).
Mantener reservas de alimentos para ganado, sobre todo el que se alimenta con forrajes, en caso de que los pastizales puedan ser inundados y disponer un inventario de medicinas que puedan ser conservadas sin necesidad de refrigeración.
Además, invitar a los pobladores rurales a que limpien las azoteas, bajantes pluviales y drenaje de sus casas, para evitar mayores daños a sus propiedades.







