Las sesiones de hoy del plenario de las comisiones de Infraestructura
y Transporte y de Presupuesto de la Cámara Alta comenzaron con las
exposiciones de los representantes de la Unión del Personal Superior
Aeronáutico (UPSA), de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA)
y de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA).
En líneas generales, los sindicalistas son partidarios de la vuelta de
AA a manos estatales y denuncian a la empresa privada española Marsans-
a cargo desde el 2001 de la explotación de la compañía- de vaciarla y
no haber realizado inversión alguna durante su gestión.
Datos oficiales indican que sólo al Estado argentino Marsans debe más
de 300 millones de dólares, mientras que el total de su saldo pasivo
sobrepasa con creces los 800 millones de dólares.
En la tarde, será el turno de comparecencia de funcionarios de la
Auditoría General de la Nación y del Tribunal de Tasación de la Nación,
las entidades estatales que tienen a su cargo fijar el precio por pagar
para la adquisición de AA en caso de aprobarse la ley.
En la jornada de ayer, el secretario de Transporte de la Nación,
Ricardo Jaime, expuso los argumentos del gobierno para adquirir la
empresa dada la posibilidad de vender ofrecida por Marsans.
Destacó que el precio se decidirá por el Congreso tras la adopción del
proyecto por el Senado y en correspondencia con los valores del 8 de
julio cuando fue intervenida por el Estado ante su virtual quiebra.
Asimismo, expuso un plan de organización y recuperación de la flota-
con unas 70 aeronaves de pasajeros y más de 10 de carga-, así como
propuestas para su modernización en 24 meses, sobre lo cual mencionó la
posibilidad de acuerdos con Brasil para recibir aparatos de EMBRAER.







