La huelga, la tercera en las últimas tres semanas, es encabezada por el
Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la provincia de
Buenos Aires (SUTEBA) y la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB).
El secretario general del SUTEBA, Roberto Baradel, afirmó que la
propuesta de la administración provincial consistió en un incremento
del 4,5 por ciento desde agosto y otro 4,5 a partir de noviembre, lo
que, en su opinión, "no se puede aceptar, porque sigue siendo
insuficiente".
Por su parte, la dirigente de la FEB, Mirta Petrocini, aseguró que "las
cifras fueron irrisorias y no se ven las vías para resolver el
jeroglífico que hoy es el salario de los docentes".
El Frente Gremial docente, que reclama un incremento de sueldo del 20
por ciento, advirtió la semana pasada que realizaría una huelga de dos
días, si no recibía una respuesta positiva del gobierno de Daniel
Scioli.
Al respecto, el titular de la Dirección de Educación y Cultura
bonaerense, Mario Oporto, afirmó que continuará convocando a los
gremios para hallar una solución que destrabe el conflicto.
Remarcó que al sector se le hizo un ofrecimiento que "significaba un
aumento de 692 pesos (226 dólares) a 780 (255 dólares) en el salario
básico a partir de noviembre".
Pese a los paros, volveré a convocar a los docentes para tratar de
resolver la crisis, reiteró el funcionario que tiene bajo su
jurisdicción unas 16 mil escuelas, donde trabajan 200 mil docentes.
En este escenario, docentes de escuelas públicas de la provincia de
Santa Fe cumplieron ayer, con alto acatamiento, la primera jornada de
la paralización de tres días, en reclamo de una recomposición salarial.
Por la misma demanda, profesores de la provincia de Entre Ríos
iniciarán una huelga de 72 horas y en el distrito Santiago del Estero
anunciaron una protesta para el próximo viernes.







