En una suerte de desbandada durante las últimas 48 horas, la Alianza
Popular por la Democracia (APD) se lanzó de nuevo a céntricas calles
Bangkok en demanda de la renuncia del ejecutivo, penetró en el
Parlamento después romper las barreras policiales y se resiste a las
fuerzas del orden frente a la sede de la Administración.
Los manifestantes penetraron también en las instalaciones de la televisión estatal y en varios ministerios.
En declaraciones a la prensa extranjera, Samak afirmó que el gobierno
no dimitirá ni declarará el estado de emergencia, al tiempo que indicó
que se dictarán órdenes de arresto contra los jefes de la APD, quienes
buscan un baño de sangre en el país y claman por un nuevo golpe de
Estado, según denunció.
Las demostraciones de la APD datan del 25 de mayo último, que desde
entonces se mantiene ocupando punto en las inmediaciones de la casa de
gobierno para exigir la salida de la coalición gobernante tras las
elecciones de febrero anterior, encabezada por el Partido Popular del
Pueblo.
Ese bloque, que no tiene representación en los órganos legislativos y
es señalado como cercano a la monarquía y los militares, se ha
contrapuesto incluso al Partido Democrático (PD), único en la bancada
opositora y difiere en cuanto a las vías para lograr ese objetivo.
En recientes declaraciones, el líder del PD, Abhisit Vejjajiva, llamó a
la APD a no perturbar el orden público y consideró que las
manifestaciones no conducirán a cambio alguno porque cualquier giro en
la escena política nacional debe producirse conforme a la Constitución.
Hasta el momento fueron detenidos unos 80 seguidores de la APD, que
sostiene no se replegará hasta que Samak y su gabinete dejen el poder.
El jefe de la policía, teniente general Aswin Kwanmuang, confirmó se
espera más de cinco órdenes de arresto contra jefes de la APD, a la vez
que conminó a los manifestantes a retirarse del lugar, pero su orden
fue ignorada.
Entre tanto, la Confederación Tai de Periodistas, emitió una
declaración conjunta en la cual denunció las acciones elementos de la
APD armados contra la televisora estatal, acusándola de ser el "pico de
oro" del gobierno, y llamó a todos los medios a rechazar esas acciones
y defender la integridad de la prensa.







