Durante una conversación telefónica con la canciller federal alemana,
Angela Merkel, el mandatario ruso aseguró que su nación cumple a
cabalidad el acuerdo de seis puntos propuesto por Francia para poner
fin a las acciones bélicas en territorio georgiano.
Medvedev viajó esta jornada a Tayikistán, donde se celebrará mañana una
cumbre de la Organización de Cooperación de Shangai, integrada, además,
por China, Kazajstán, Kirguistán y Uzbekistán.
En declaraciones a la cadena de radio y televisión británica BBC, el
jefe de Estado ruso afirmó que el objetivo de la creación por las
fuerzas de pacificación rusas de zonas de seguridad alrededor de
Abjasia y Osetia del Sur es "impedir una agresión" de Tiflis.
Tropas georgianas atacaron el pasado día 7 a Tsjinvali, la capital
suroseta, con saldo de más de dos mil muertos, según sus autoridades,
lo que llevó a Moscú a reforzar su batallón de 500 pacificadores
presente allí desde 1994, muchos de los cuales perdieron la vida.
La prensa rusa cita fuentes de la inteligencia militar que destacan las
maniobras conjuntas de soldados georgianos y estadounidenses, en julio
pasado, y el suministro de armamentos a Tiflis por parte de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Medvedev señaló a la BBC que no quería ninguna Guerra Fría. No deseamos
confrontación o tensión alguna, afirmó el estadista, aunque tampoco
descartó la posibilidad de regresar a ese diferendo.
De su lado, el vicejefe del Estado Mayor ruso, Anatoli Nogovitzyn,
expresó preocupación por la aglomeración de 18 buques de la alianza
atlántica en el mar Negro con el anunciado fin de realizar maniobras.
El destacamento de naves de la flota rusa en el mar Negro también
tendrá la misión de vigilar los barcos de guerra de la OTAN, apuntó.
Los buques del pacto noratlántico tienen limitaciones por acuerdos
internacionales en cantidad, capacidad de transporte y el plazo de
permanencia de 21 días en la zona, al ser navíos de países fuera de la
geografía de esas aguas, explicó.
El conflicto en el Cáucaso llevó a la empresa británica BP a suspender
temporalmente el funcionamiento del oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan, por
donde bombea el petróleo del mar Caspio a puertos turcos hacia Europa,
sin pasar por territorio ruso.







