Según un reporte de la agencia de noticias Kyodo, los agentes
descubrieron la peligrosa colección cuando Nobuzaku Kashiwagi, de 41
años de edad, se vio obligado a llamar el mes pasado a una ambulancia
tras ser mordido por una de sus mascotas cuando iba a darle de comer.
Kashiwagi, quien es empleado del puerto, permaneció hasta este
miércoles en un centro asistencial para recuperarse de la letal mordida.
La Policía esperó que saliera del hospital para detenerlo por violar la
ley de protección de animales. Hasta el momento se desconoce por qué
tenía las serpientes y cómo las obtuvo.







