Los Rays surgieron como franquicia a finales de los 90 y como todo equipo nuevo y de mercado pequeño tenían que pagar el precio del noviciado. Al principio sufrieron muchas decepciones con sus escogencias en el draft que, por ser casi siempre coleros, les tocaba escoger siempre dentro de los primeros cinco, varias de esas escogencias aún no cuajan en las mayores y otros que decepcionaron bastante como los casos de Aubrey Huff y Josh Hamilton es ahora, y en otras organizaciones, que están brillando luego de que sus carreras estaban casi llegando al colapso.
Pero bien, esa suerte ha cambiado y jugadores como B. J. Upton, Carl Crawford, Evan Longoria han puesto a los Rays en el sendero del exito, junto a otros jugadores que fueron promesa pero al igual que sus prospectos no cuajaron en sus organizaciones originales, tales son los casos de Eric Hinske, Matt Garza, Edwin Jackson y el nuestro, Carlos Peña, todos estos fueron escogencias altas en el draft y recibieron bonos millonarios por firmar, pero ha sido en Tampa donde han encontrado un clima favorable para su desarrollo.
Un dirigente, Joe Maddon, de bajo perfil, pero que le ha dado toda la confianza a este grupo de jugadores jóvenes, haciéndoles ver que quizás esta es su última oportunidad de establecerse en Grandes Ligas.
He ahi los casos de dos dominicanos Carlos Pena y Willy Aybar, mensaje que han entendido a la perfección y aunque no con números extraordinarios, pero sí oportunos, han contribuído al éxito de los Rays en el 2008.
Los Rays quizás ganen la división donde están los dos equipos más caros del béisbol, y sin contar con un MVP ni un Cy Young pero si con un equipo que ejecuta, que tiene química y que cada jugador esta consciente del rol que debe jugar para el éxito del equipo, sus números colectivos nada impresionantes, .259 de promedio colectivo, con 574 anotadas en 125 partidos y un promedio de 4.5 carreras por juego, sólo 138 cuadrangulares pero 121 bases robadas.
Su mejor bateador es Dioner Navarro con promedio de .291 y Carlos Peña es el líder en cuadrangulares y remolcadas con 25 y 72 respectivamente, pero su gran clave ha sido su pitcheo, 3.68 de promedio de carreras limpias y sus lanzadores promedian 7 ponches por partido y cuatro de sus abridores tienen efectividad por debajo de 4.00 siendo el mejor el zurdo Scott Kazmir con 3.21 y ni hablar del trabajo de su relevo con hombres como J. P. Howell, Dan Wheler y el veterano Troy Percival, la oposición solo le batea .244 a su pitcheo.
Batean .270 en su casa y .265 a los derechos, y la efectividad colectiva en el Tropicana Field es de 3.04.
Apueste a otro, si quiere, pero los Rays son una realidad.







