Y es que la crisis está sacudiendo a los sectores empobrecidos de barrios marginales y también pequeños y medianos empresarios tienen el agua al cuello.
Desde ya organizaciones sociales y comunales anuncian encuentros para programar acciones reivindicativas. La carestía de la comida y la falta de dinero en las calles está irritando a la población.
Esos grupos sociales y comunitarios advierten que no se dejarán matar de hambre por la presente política económica gubernamental.







