Y es que la mayoría de la población desea soluciones concretas, está cansada de promesas y discursos teóricos bien elaborados, mientras los problemas aumentan cada día.
Un bajo mundo agresivo y criminal, una miseria que se traga a los barrios pobres y trabajadores agrícolas que expresan que laborando la tierra solo se consigue "mucho sucio".
La crisis energética, de agua potable, de tumba de árboles, drogas, alcoholismo, violencia en las familias, desempleo y miles de jóvenes con un futuro oscuro, son de las cosas que el presidente Leonel Fernández debe enfrentar en esta nueva gestión 2008-2012.







