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El Senador
de esa provincia Wilton Guerrero, denunció lo que según él hacía
mucho tiempo estaba ocurriendo en su comunidad, siendo refutado principalmente
por el procurador Radhamés Jiménez, quien expresó que se trataba
de una denuncia irresponsable, porque según este, no la hizo por los
canales correspondientes.
Y fueron muchos
más los que quisieron satanizar al valiente senador, por decir en su
denuncia que las autoridades de su provincia estaban en complicidad
con los narcotraficantes, lo que le permitía a esto actuar de la forma
que lo estaban haciendo y que quedó evidenciado con la masacre de siete
persona, entre ellos cuatro extranjero ya identificados.
Pero, después
que llaman al senador a la procuraduría para que presente las pruebas
de su denuncia, este demuestra que sí había denunciado varias veces
lo que acontecía en su provincia ante las autoridades correspondientes,
sin que se resolviera la situación, lo que deja muy mal parado al procurador
Jiménez.
Por la envergadura
del caso, se quiso coger al senador como chivo expiatorio y desviar
la atención de lo que estaba ocurriendo, en vez de reconocer que lo
que se estaba denunciando es un secreto a voces, no sólo en Bani, si
no, en todo el país. Quien no sabe que la mayoría de las autoridades
casi en todos los pueblos del país, cobran el denominado peaje a los
traficantes de drogas, para dejarlos en paz, aunque sea por un tiempo.
Y si son apresados,
desde los cuarteles a muchos de ellos se le suelta por el pago de cierta
cantidad de dinero, que luego estos lo dicen en su barrio "me soltaron
por tanto"-en alusión al dinero pagado-. Y no me digan que los altos
mandos no conocen esa situación, entonces, que hacen los cuerpos de
inteligencia del país.
Claro, hay
muchas gentes serias en los cuerpos castrenses y en el Ministerio Público,
pero también hay muchos corruptos, desde policías hasta jueces que
al final son responsables de que a estos individua que infringen la
ley, no se le condene como lo establece el Código Penal, lo que le
permite seguir delinquiendo.
Hubo de pasar
el caso de Bani para que le hicieran caso a las denuncias del senador
Guerrero, para que se dieran cuenta que los narcotraficantes, con lazos
internacionales, cuentan con el apoyo de algunas autoridades. De no
ser así, como me explican que mientras en un primer piso hay un destacamento
de la policía, en el segundo funcionaba un punto de venta de droga.
Es hora de
que los dominicanos decentes, de todas las provincias y preocupados
por el bienestar de los jóvenes y por ende del país, formemos una
cruzada en contra del narcotráfico, vamos a unirnos al senador Wilton
Guerrero, y de esa forma presionar las autoridades para que actúen
con mano dura ante el trafico y venta de drogas en el país.








