El hecho se produjo en horas de la madrugada cuando la tormenta Fay pasaba por el país, cuyas fuertes brisas derribaron el cable que cegó la vida a las dos reses, cuyo dueño o dueños, se desconocen.
A eso de las cinco de la mañana dos vecinos que abrieron las puertas de sus viviendas para echar un vistazo por fuera para percatarse si las mismas habían sufrido algún daño a causa de las fuertes brisas y las lluvias provocadas por el fenómeno atmosférico, vieron las dos reses con el cable encima, por lo que corrieron la voz y en menos de dos minutos decenas de personas se presentaron al lugar, quienes con machetes, cuchillos y hasta hachas, descuartizaron los animales, y se repartieron el botín.
Las personas afortunadas, ese día no tuvieron que comprar carne para el desayuno , almuerzo ni cena familiar, debido a que la suerte o quizás el destino, le proporiconó el alimento casi en las puertas de sus viviendas.
"De las dos vacas electrocutadas no quedaron ni los cuatro cuernos, porque varios perros que se presentaron al lugar del hecho para también disfrutar del festín, cargaron con ellos", dijo el señor Luis Rafael Pérez, quien fue uno de los dos parroquianos que avistaron los animales y dieron la voz de alarma.







