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Fernández pidió a las autoridades competentes frenar la espiral inflacionaria, la que dijo parece subir cada día más sin ningún control y reclamó de los gobiernos federal, estatales y municipales echar manos a los mecanismos legales que institucionalmente se pueden utilizar para salir en defensa de millones de consumidores pobres y en consecuencia de los pequeños negocios que como las bodegas, son los más vulnerables ante la obvia crisis económica que afecta la nación.
Fernández dijo en un comunicado de la oficina de prensa de ASOBEU que específicamente en la ciudad de Nueva York cientos de supermercados pequeños y bodegas, están cerrando sus puertas porque sus propietarios no pueden soportar los altos costos de las mercancías, los que afectan por igual los bolsillos de millones de familias que dependen de bajos salarios o de ayuda gubernamental.
Responsabilizó en parte de la situación a las grandes compañías que distribuyen las mercancías a los pequeños comerciantes, llamando a las autoridades a poner control sobre la situación. Dijo que está claro que muchos sectores especuladores se están aprovechando del precio del petróleo en el mercado internacional y "pescan en río revuelto" al hasta triplicar a veces los costos de las facturaciones.
Detalló que ha recibido docenas de llamadas de bodegueros miembros de ASOBEU, los que se muestran desesperados y sin alternativas ante el crucial momento económico que vive Estados Unidos y en el caso específico de Nueva York.
"Los dueños de almacenes están poniendo como excusa los precios internacionales del petróleo para abusar de los pequeños negocios que a su vez están obligados a sacarles a sus clientes los diferenciales que tienen que pagar. Eso, no es más que un abuso a toda vista que debe ser frenado de inmediato por las autoridades competentes", agregó Fernández.
Explicó que una muestra de la ola especulativa es que el precio del petróleo ha bajado de $147 a $122 dólares en los últimos días y sin embargo, los costos de los artículos de primera necesidad se mantienen igual.
Entre los paliativos que dijo podrían asumir las autoridades, está el de subsidiar el combustible a los vehículos que se dedican al transporte de alimentos a bodegas y supermercados. "Con una medida de ese tipo, los transportistas ya no tendrían la excusa del precio de los combustibles", expresó el presidente de ASOBEU.








