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Ayala de 21 años, estaba celoso porque la mujer boricua le había exigido que la dejara tranquila tras notificarle que había roto sus relaciones con él. El atroz homicidio lo cometió frente a los dos hijos de la puertorriqueña, una niña de nueve años y un niño de apenas siete meses.
El criminal que admitió el asesinato a sus interrogadores en la policía reside en la calle 151 en el sector de Jamaica, Queens. Un hermano y una cuñada de la víctima recordaron que Ayala era excesivamente celoso y posesivo y que se lo habían advertido a la infortunada mujer.
Dijeron que en varias ocasiones, el asesino había provocado escenas de violencia doméstica contra Rivera. "Se lo dijimos muchas veces porque sabemos que Pedro es un hombre muy violento", añadieron el hermano y la cuñada de la occisa.
Wilson Rodríguez, hermano de la víctima dijo que casos como el de su hermana, los veía cada rato en televisión, "pero jamás me imaginé que podrían pasarnos a nosotros". El niño de 7 meses fue procreado por la pareja. Ayala llegó al apartamento de Rivera el lunes a las 7:30 de la noche para ver al pequeño.
Allí, comenzó una discusión en la que le reclamó a ella el porqué salía con hombres después de haberle dicho que no tenía a nadie. Las fiscalía de Queens recordó que emitió una orden de protección limitada contra Ayala cuando éste levantó a la víctima por los hombres y la estrelló contra una pared estando embarazada de su hijo.
Ese incidente ocurrió hace apenas dos meses. Ella decidió separarse de su novio hace dos semanas. Rivera rompió con Ayala para volver con su ex esposo y padre de la niña de 9 años.
El cadáver de la mujer estaba en el sofá cuando llegó la policía a la escena y las niñas se encontraban a salvo porque no fueron tocadas por Ayala.
El hermano de la víctima dijo que la menor le contó haber visto a su madre y el asesino discutiendo y luego cómo éste la degollaba. "Ella oyó cuando Ayala después de degollarla le preguntó a mi hermana: ¿y ahora a dónde vas a ir?", añadió Rodríguez al relatar el frío asesinato.
"Mi sobrina vivirá con ese trauma toda su vida", se lamentó. Explicó que la hija mayor de la occisa está en tutela de su padre natural a quien las autoridades la entregaron.
Durante el asesinato Ayala se hizo heridas en las muñecas por lo que al cierre de esta nota seguía hospitalizado.








