Ahora todos los sectores están alarmados, sin embargo las denuncias y las evidencias del auge del tráfico de drogas están a la vista de todos los dominicanos.
En complicidad con amplios sectores del país, delincuentes extranjeros han tomado la República Dominicana como centro de operación debido a las facilidades que encuentran en todos los aspectos.
Desde hace años en nuestro país vienen ocurriendo asesinatos a cualquier hora del día y de la noche, que evidencian que son bien planificados y que envuelven mucho dinero, pero eso nunca ha pasado de ahí, porque las mismas autoridades policiales y de la DNCD, lo atribuyen a ajustes de cuentas.
Si fuésemos a citar ejemplo no habría espacio para enumerarlos, y de eso tienen evidencias nuestras autoridades, lo que pasa es que es mejor no hacer nada que enfrentar esa realidad.
Ahora con lo de Baní la alarma es generalizada y hasta comisiones oficiales se han designado luego de la contundente posición del senador Winston Guerrero.
El lavado de dinero sucio es una realidad en la República Dominicana lo mismo que ocurre en otros países, sin embargo sólo se investiga cuando los intereses norteamericanos son afectados.
Tuvieron que venir los investigadores de Estados Unidos para descubrir que los hermanos Benites, cubanos tenían inversiones millonarias en el país, producto de una estafa de más de cien millones de dólares en esa nación, pero nuestras autoridades no fueron capaz de descubrir esa inversión, a pesar de que habían adquiridos 12 apartamentos de lujos a un millón de dólares cada uno en una de las principales avenidas de la capital.
Recordemos que en el período presidencial 2000-2004 ocurrieron en nuestro país una serie de muertes, cuyos cadáveres eran hasta incinerados, pero nunca se hizo una investigación para determinar quienes ejecutaban esas muertes.
Tuvimos un auge de secuestros, por lo cual las familias tuvieron que pagar sumas millonarias para lograr el rescate, determinándose que estos problemas tenían su origen en asuntos de drogas en Estados Unidos.
Desde hace años estamos viendo el incremento de crímenes que no eran común en nuestro país, pero como no se puso atención era evidente que teníamos que llegar a donde estamos hoy.
Ahora todos nos lamentamos, simplemente porque en su momento no se puso control, ahora todos estamos alarmados ante una realidad que venimos viendo desde hace muchos años, pero que nos cruzamos de brazos cuando debimos actuar, es tarde para lamentarnos, hoy nos parecemos a Colombia, hoy estamos viviendo lo que está viviendo México, donde todos los días decenas de personas, incluyendo autoridades son asesinados por personeros del narcotráfico.
Nuestro país, se ha convertido en el refugio de una serie de delincuentes internacionales, que desde aquí dirigen sus operaciones por las facilidades que encuentran y porque nuestras autoridades al parecer están en toda menos en lo que les corresponde.
Esperemos que de ahora en adelante sea verdadera la lucha contra ese mal, porque de lo contrario en unos años estaremos en manos de los traficantes, sicarios y delincuentes, que asaltan hasta los cuarteles policiales y militares como ocurre en la actualidad en Mexico.







