El Presidente Cáceres, mejor conocido como Mon, era de agudos instintos, sin embargo, nunca llegó a comprender, que él era el instrumento político, de una coyuntura política, en un país con un atraso en todos los órdenes de la vida social. De ahí, que no tuvo más salida, que la de gobernar con manos férreas y alejado de las leyes sociales desconocidas por él.
Justo es decir, que siempre manejó los recursos del Estado con honestidad y pulcritud. Casi en el umbral del siglo 20, la sociedad dominicana encontró en Mon Cáceres, el instrumento que iba a intentar detener todas las inconductas de unos actores políticos, que se movían en una sociedad anacrónica, atrasada y lejos de todas las normas sociales civilizadas. Con el ajusticiamiento en Moca, en casa de Jacobo de Lara, se abriría una pandora que desataría con furia incontenible los deseos de una pequeña burguesía que buscaba espacios de poder, sin más reglas de juego que la violencia. La misma forma en que Cáceres llegó a la Presidencia de la República, ilustra claramente el estado de anarquía que vivía la sociedad de entonces. Un 24 de Diciembre, el antiguo sacerdote Carlos Morales Languasco, quien fungía como Presidente, cometió la triste ridiculez, de darse un auto golpe de estado, dándole paso a Cáceres, quien a la vez fungía como vice presidente, en representación del Horacismo.
Los historiadores están contestes en que Cáceres tomó algunas medidas represivas, pero también coinciden en que dada la situación de caos y anarquía en que vivía la sociedad de entonces, pocas eran las opciones del gobernante. Claro que no obviará que al Presidente Cáceres le cupo el deshonor de dar continuidad a las negociaciones que llevarían al país a la oprobiosa y tristemente recordada Convención domonico-americana, poniendo en juego nuestra soberanía y dando inicio al pretexto de intervención del año 1916. Han pasado 96 años después de la muerte del Presidente Cáceres a manos de Luis Tejera y todavía la pequeña burguesía busca afanosamente espacios de poder sin reparar en lo ético.







