De acuerdo con la fuente, los detractores del anuncio estimaron que la
actual administración sólo busca manipular el clima político existente
en este país, además de emitir una alerta imprecisa.
La reacción obedece a las advertencias emitidas por el Departamento de
Seguridad Interna (DHS, por sus siglas en inglés), cuyo vocero, Russ
Knocke, adelantó que en unos días saldrá un documento con detalles al
respecto.
Según funcionarios del DHS, la cercanía de los Juegos Olímpicos de
Beijing, las convenciones nacionales republicana y demócrata, las
elecciones generales de noviembre y la transición presidencial en la
Casa Blanca, incrementan la posibilidad de atentados en Estados Unidos.
En ese período -precisaron-, las agencias deben potenciar sus planes
antiterroristas, así como incrementar las labores de inteligencia y las
coordinaciones con otras entidades.
El mensaje obedece a la magnitud de los referidos acontecimientos, y no a amenazas concretas, admitieron.







