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Medios de prensa locales se hicieron eco esta jornada de una tardía
disculpa ofrecida por la Casa Blanca, después que la prensa supo de las
ambiciones, engaños y afanes de lucro desde temprana edad de uno de los
hombres más acaudalados de este país.
En lo que parecería un acto de mala fe, la administración del
presidente norteamericano, George W. Bush, distribuyó incómodos
detalles de Berlusconi, uno de los más fieles aliados de Washington en
la agresión y posterior ocupación del territorio iraquí, en 2003.
Sin embargo, el portavoz de la Casa Blanca, Toni Fratto, citado aquí
por la prensa, desecha ahora cualquier relación de la biografía no
oficial entregada a los medios de difusión con el punto de vista de
Bush.
El documento en cuestión constituye un error desafortunado, comentó el
vocero del gobierno estadounidense, en alusión a afirmaciones de que
Berlusconi es odiado por muchos de sus compatriotas y considerado como
un diletante político.
Además, el texto destaca que desde pequeño el Primer Ministro
desarrolló una pasión por el dinero y exigía pagos cuando jugaba a las
muñecas con sus amigos, luego cobró por redactar tesinas a otros
estudiantes o realizó trabajos vinculados a actos de corrupción.
Lo ocurrido en esta ocasión es la segunda metedura de pata de la Casa
Blanca respecto al jefe del ejecutivo italiano en menos de un mes,
comenta el diario La Stampa.
Durante la reciente visita realizada por Bush a esta capital, la
carpeta entregada a la prensa señalaba que Romano Prodi continuaba al
frente del Gobierno, cuando ese cargo lo asumió Berlusconi, al vencer
su alianza conservadora los comicios legislativos de abril pasado.








