Tusk sostuvo ayer una conversación telefónica con el vicepresidente
norteamericano, Richard Cheney, en la cual se evidenció la diferencia
de posiciones de ambas partes, declaró el ministro del Interior,
Grzegorz Shetyna, a la televisora TVP Info.
El jefe de Gobierno dialogó este viernes con sus titulares del
Exterior, Radoslaw Sikorski, y de Defensa, Bogdan Klich, así como con
Shetyna para definir un veredicto en las conversaciones con Washington.
Varsovia exige a la Casa Blanca una ayuda millonaria para la reforma de
sus fuerzas armadas, sobre todo la aviación, y considera que al
instalar las baterías antimisiles en su territorio su defensa antiaérea
también debe quedar reforzada.
De acuerdo con el diario Rzeczpopolita, Estados Unidos ofreció a
Polonia una unidad de cohetes Patriot para su defensa antiaérea, que
deberá estar bajo control norteamericano.
Contrario a la posición de Tusk, el presidente polaco y líder de la
oposición conservadora, Lech Kaczynski, presiona para una solución
inmediata al tema de los misiles interceptores estadounidenses.
Las baterías antimisiles en Polonia formarían, junto a un radar de
localización lejana y pronto aviso en la República Checa, el eslabón
europeo del sistema anticoheteril estadounidense.







