Es más políticamente quizás no sea etico darle un empujoncito a los grupos que afloraron la noche misma de las elecciones de mayo a lo interno del partido blanco, que trabajaron en favor de ellos y en contra de el candidato Vargas Maldonado, que lo desacredita ron y lo siguen haciendo privadamente como un hombre no político que quiere ser Presidente sin gastar dinero.
Otros se dedicaron a comprarle los pocos delegados, o seguidores que le quedaban a dirigentes históricos que están llamados a jugar de ahora en adelante un rol de conciliadores, de unificadores, una especie de consejo no de ancianos, para no ofenderlos, pero si se quiere de liderazgo histórico.
Lo que deben decir algunos dirigentes que andan siempre, y han actuado siempre como la gatita de Maria Ramos, es que la posibilidad de la división en el PRD está planteada por la forma de ser y de actuar de una dirección personalista, enemiga de todo y de todo s los que no hagan y digan las cosas como ellos las piensan, que la división está p'lanteada porque las bases no se han consultado, porque se abolieron los comites de bases, porque los miembros del partidos están sueltos, porque nadie quiere trabajar sin saber que es lo que traman quienes han secuestrado ese partido y hablan ern privado, bajo los efectos del alcohol, o a veces de las pasiones propias de la política de un partido que es de ellos y en donde será candidato el que ellos digan.
UN partido donde un grupo sigue a un Ex-Presidente irrespetuoso de todo, que se hace amo y señor de todo, que insulta y ofende y se rie de todo el mundo porque anda junto a un grupo de sus privilegiados del gobierno que presidió buscando la forma de justificar que él si puede ser candidato, pero Leonel no, buscando pasar a lo interno del PRD, pero no dejarle al Presidente la oportunidad de reformar la constitución para volver a ser candidato.
La fiebre está en el PRD y muchos de sus dirigentes, lo dije y lo repito, vamos a ver quienes tenemos más valor para decir verdades y dejarnos de meterle cuento a la gente en especial a los perredeístas.







