|
Obama conmovió a legiones de estadounidenses con sus proyectos de
acabar con los abusos de poder del presidente George W. Bush y con la
influencia del dinero en la política de Washington, sin embargo, ahora
abandona todo eso, asegura un editorial del diario.
Según la fuente, el senador por Illinois también dejó a un lado sus
antiguas críticas a la legislación destinada a espiar a los ciudadanos
de este país.
Esa iniciativa otorga a Bush nuevos poderes para vigilar a los
norteamericanos, así como inmunidad legal a las compañías del sector de
las telecomunicaciones que ayudan al gobierno en el espionaje
doméstico, recuerda el influyente rotativo.
De acuerdo con el Times, otra postura decepcionante del legislador fue
su apoyo a la decisión de la Corte Suprema de respaldar el derecho de
llevar armas de fuego.
Con su veredicto, los nueves jueces del máximo órgano de justicia
anularon la prohibición de portar revólveres y pistolas en esta
capital, medida establecida en 1976 para atenuar la violencia en calles
y hogares locales.
¿Qué puede ser más razonable que la pretensión de alejar a los niños de
la amenaza de las armas?, pregunta el diario neoyorquino.
Para el periódico, ciertos movimientos hacia el centro de la política
estadounidense no deben sorprender, sobre todo -precisa- cuando se
trata de campañas electorales.
Sin embargo, en el caso de Obama si resulta chocante, sobre todo por las esperanzas de cambio que generó, lamenta el rotativo.
Al respecto, el politólogo Costas Panagopoulos consideró típico de las presidenciales norteamericanas invertir posturas.
Es común entre los candidatos mostrar en los comicios primarios
determinadas posiciones radicales, y luego inclinarse hacia el centro,
con el fin de sumar votantes para las elecciones generales de
noviembre, explicó.








