La belga Elian Karp, esposa del pasado gobernante (2001-06), fue
acusada de peculado por el desvío de fondos donados para los
damnificados de un terremoto, y la ex escolta de Toledo, Lady Bardales,
pasó su primera noche en la prisión de mujeres, acusada de
enriquecimiento ilícito.
El contralor general, Genaro Matute, nombrado bajo el gobierno de
Toledo, admitió que Karp tiene responsabilidad por el uso indebido del
dinero donado por los peruanos residentes en Ecuador, para los
afectados de un sismo registrado en el sur del país en 2001.
Precisó que la acusada recibió 10 mil dólares y, en vez de destinarlos
a los damnificados, los asignó a otros fines, lo que es delito según la
legislación peruana, por lo que fue formalmente acusada por el
Ministerio Público.
En el caso está involucrado además el ex embajador de Perú en Ecuador y
ex canciller de Toledo, Oscar Maúrtua, actual representante de la
Organización de Estados Americanos (OEA) en México.
Por otra parte, Bardales, detenida esta semana en la norteña región de
Lambayeque, fue internada anoche en la cárcel de mujeres de Santa
Mónica, tras varios meses en los que se negó a comparecer ante los
tribunales.
La bella ex escolta de Toledo, a quien la prensa sensacionalista
atribuyó un romance con el ex mandatario, será juzgada por el delito de
enriquecimiento ilícito.
El delito se fundamenta en el hecho de que la joven no ha podido
justificar la posesión de valiosos bienes imposibles de adquirir con el
sueldo de una policía, por lo que se deduce que se benefició de su
cercanía del poder.
Bardales alega que parte de sus propiedades y del dinero que le permite
llevar una vida holgada le fueron obsequiadas por su novio, un israelí
vinculado a la seguridad de Toledo.
El personaje desapareció hace unos años en un misterioso accidente,
tras descubrirse que fue contratado para construir una carretera, por
lo que cobró sin realizar la obra.
Los casos reseñados se suman a la imagen mediática de Toledo, marcada por las acusaciones de frivolidad y derroche.







