El proyecto tiene como objetivo la recuperación de la capacidad productiva de pequeños productores afectados por las tormentas Noel y Olga, de las zonas de Barahona, Bahoruco, Pedernales, Independencia y San Juan de la Maguana, con una perspectiva de prevención de los riesgos frente a desastres naturales y el alza de los insumos, a fin de asegurar su seguridad alimentaria.
El lanzamiento del proyecto se produjo tras la firma de un convenio entre el secretario de Agricultura, Salvador (Chío) Jiménez, y el representante interino de la FAO en el país, Mauricio Ramírez, durante un acto en la sede de la cartera agropecuaria.
Para desarrollar el plan se desarrollarán componentes de capacitación en prevención de los riesgos y seguridad alimentaria a través de las prácticas agrícolas.
Asimismo, establece la recuperación y diversificación con distribución de insumos a pequeños productores, organización de brigadas para la rehabilitación de canales, plantaciones de plátano y café, rehabilitación de tierra y distribución de pollos o cerdas a mujeres seleccionadas a fin de diversificar sus ingresos.
Los beneficiarios del proyecto serán pequeños productores de zonas bajas y altas afectados por las tormentas, que no pudieron recuperarse. También, jornaleros y pequeños cosecheros que forman brigadas y mujeres de zonas montañosas, así como jefes de familia que no recibieron ayuda de otros proyectos.
Al lanzamiento oficial del proyecto asistieron los subsecretarios de agricultura Pedro Pablo Peña y Marino Hernández, y Manuel Fermín, asistente del secretario de Agricultura Salvador (Chío) Jiménez.
Javier Escobedo, encargado de proyectos de emergencia para la Región América Latina y el Caribe de la FAO; Héctor Mata, representante asistente del organismo en la República Dominicana, y Miguel Ángel Encinas, de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Una nota del Departamento de Información y Relaciones Públicas de Agricultura asegura que el proyecto ayudará a la restauración de la capacidad productiva de los pequeños agricultores, a la recuperación de sus medios de vida y a la reducción de la vulnerabilidad social y ambiental.
Además, a mitigar el impacto negativo de fenómenos naturales adversos y del alza de precio de los insumos básicos para impulsar o restaurar la producción agropecuaria de los productores beneficiarios.








